Por Marosa Montañés Duato
periodista
Arvo Net, 21.04.2006
Las crisis en el mundo de las ideas
se superan por elevación, no por
disminución y es así cómo debemos
enfocar algunos interrogantes
planteados por la ideología
relativista y destructora de la
identidad de la persona humana , que
pretende totalizar la sociedad
española : ¿ la mujer es más o menos
que el hombre? … ¿ es un plus en la
vida de la sociedad o esencial e
insustituible en la historia de la
humanidad ? …¿ la identidad de la
mujer pasa por modelos masculinos o
debe buscar otros senderos para
llegar a ser ella misma ? … ; la
lista puede llegar a ser exhaustiva
y hay que nuclearizar el fondo de la
cuestión : la mujer está hecha a
imagen y semejanza de Dios – igual
que el hombre- y no a imagen del
varón , por lo que poseen la misma
dignidad pero diferente identidad .
De aquí derivan algunas verdades :
el auténtico feminismo se llama “
igualdad de derechos y oportunidades
y complementariedad en sus
funciones” ; el hombre y la mujer se
perfeccionan mutuamente pero no se
identifican porque son diferentes en
su personalidad , en su genética ,
en su psicología , en su
inteligencia y en su afectividad ;
para que un recién nacido llegue a
desarrollar su personalidad – es
decir, su capacidad de ser persona-,
necesita de un padre y una madre que
le aportarán sus peculiaridades
personales , diversas y
complementarias , por lo que no
tiene sentido hablar de “ progenitor
A y B ” , una de las últimas manías
persecutorias del actual gobierno ;
y sólo son idénticos la mujer y el
hombre en su responsabilidad , pero
cada uno la ejercerá de manera
diferente .
“Mujer sé tu misma” ; éste puede ser
un buen consejo y para ello ,
algunas pautas vitales : si vivir
consiste en “ pensar o saber, querer
y hacer” , quizá hay que aprender a
ser lo que uno debe ser , hay que
querer hacerlo sin temor ni titubeos
, y hay tener un norte claro para
que el “quehacer de la mujer” no
sucumba ante interferencias ,
desorientaciones u obstáculos
externos . Entre éstos quizá uno
destaca sobre los demás : durante
siglos y como consecuencia del afán
dominador del hombre , a la mujer le
ha correspondido ocupar un lugar
secundario y circunscrito al trabajo
del hogar y a la educación de los
hijos , pero ésta realidad no
pertenece a la identidad femenina,
sino a un modelo cultural que se ha
transmitido de generación en
generación ; y quizá ha llegado la
hora en la que el hombre y la
sociedad acepten un cambio de
mentalidad por el que el trabajo del
hogar y la educación de los hijos
corresponda tanto al hombre como a
la mujer porque ambos trabajen fuera
del hogar . Este reparto de
funciones ,- el hombre en el trabajo
y la mujer en el hogar -, no afecta
al núcleo masculino o femenino , por
lo que puede cambiar . Si ese
momento no tarda en llegar , veremos
cómo el hombre aporta lo mejor de sí
mismo – y no se limita sólo a
trabajar y ganar dinero-, y la mujer
accederá a puestos de
responsabilidad sin descuidar a su
familia o a su hogar; la verdad es
que todo ser humano puede dar más de
lo que da si se lo propone porque
somos un pozo sin fondo de
oportunidades insospechadas. Y
cuando se logre esta aventura - hoy
por hoy utópica - con buen final ,
el mundo se convertirá en una
familia porque la mujer habrá”
feminizado” la humanidad .