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«Hemos
visto su estrella en Oriente y
venimos a adorarle. Es nuestra
misma experiencia. También nosotros
advertimos que, poco a poco, en el
alma se encendía un nuevo
resplandor: el deseo de ser
plenamente cristianos; si me
permitís la expresión, la ansiedad
de tomarnos a Dios en serio...» |