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André Frossard *
La sonrisa de los
chiquitines es expresión
de una felicidad
digestiva carente de
significación
psicológica. Esa ligera
dilatación de los
cigomáticos se origina
directamente por la
saturación del estómago,
algo así como cuando se
tira de los cordones de
una bolsa bien repleta.
Por lo demás, es preciso
subrayar que la sonrisa
describe un arco, un
esbozo de
circunferencia, que es
la figura geométrica de
la plenitud. Es inútil
buscar en otra parte la
causa de un fenómeno
puramente mecánico en el
que los padres tienen la
debilidad, muy natural
por cierto, de ver una
señal de agradecimiento
o afecto.
Sin embargo, la
boa saciada no sonríe.
La sonrisa de todo bebé
es uno de los más
grandes y deliciosos
misterios del mundo. Se
diría que es un ángel
que atraviesa la noche
meciendo un farolillo, y
refleja muchísimo más
que el hartazgo gástrico
de un niño bien
alimentado. Constituye
una prueba revoloteante
de la existencia del
alma, una llamada muda
de amor, un paso furtivo
de la gracia y un leve
dardo de ironía lanzado
sobre el materialismo.

* En Preguntas
sobre el hombre, Ed.
Rialp, 1994, pp. 30-31
- Artículos de André
Frossard

Texto facilitado por
Rialp para esta edición
electrónica de Arvo.net.
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