Viernes - 25.Mayo.2012

Grandes Secciones
Actualidad
Autores
Biología humana
Avances científicos de relevancia ética
Fe y ciencias
Ciencia
Filosofía
Etica y Política Etica y Política
Introducción a la filosofía Introducción a la filosofía
Curso de filosofía elemental Curso de filosofía elemental
Metafísica Metafísica
Filosofía sobre dios Teología natural
Metafísica y Persona Metafísica y Persona
Filosofía del hombre Filosofía del hombre
Filosofía del conocimiento Filosofía del conocimiento
Psicología Psicología
ética general Etica general
Filosofía / teología de la rel Filosofía / teología de la religión
Estética, arte y belleza Estética. Arte y belleza
Filosofía sobre la naturaleza Filosofía sobre la naturaleza
Sobre el materialismo Sobre el materialismo
Filosofía y derecho Filosofía y derecho
Filosofía de los valores Filosofía de los valores
Filosofía de la educación Filosofía de la educación
Filosofía actual del ser Filosofía actual del ser
Historia de la filosofía Historia de la filosofía
Filosofía moderna Filosofía moderna
  Sección empirismo británico 
  Sección rené descartes 
  Sección ilustracion 
  Sección de f. nietzsche 
  Sección idealismo 
  Sección immanuel kant 
  Sección karl marx 
  Sección existencialismo ateo 
  Sección martin heidegger 
  Sección gadamer 
  Sección freud 
  Sección entre freud y marx 
Filosofía contemporánea, del s Filosofía contemporánea, del ser
Filosofía medieval Filosofía medieval
Filosofía antigua Filosofía antigua
Filosofía analítica Filosofía analítica
Filosofía «postmoderna» Filosofía «postmoderna»
Sección estructuralismo El estructuralismo
Filosofía de la ciencia, críti Filosofía de la ciencia
Kierkegaard. una senda en el b Kierkegaard
La historia de la filosofía La historia de la filosofía
Conceptos frecuentes en filoso Conceptos frecuentes en filosofía
Teología
Espiritualidad
Religión
Derecho
Familia - educación
Etica
Valores
Cultura
Literatura
Libros
Cine
Vídeos culturales
Testimonios
Archivo
Blog de N. López Moratalla
Los secretos de tu cerebro
Blog de A. Orozco
Blog informal. Notas. Avisos de Arvo.net.

PREOCUPANTE NIHILISMO DE HABER (Roberto Capra y Aleix Vidal-Quadras)

ver las estadisticas del contenido recomendar  contenido a un amigo
Preocupante nihilismo de Habermas

PREOCUPANTE NIHILISMO DE HABERMAS

 

Por Roberto Capra


Como es sabido, el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2003, ha recaído sobre Jürgen Habermas, autor, si se me permite decirlo, de talante socialista, en el más extremo sentido de la palabra, es decir, en el sentido de que la sociedad es la que otorga personalidad y derechos al individuo, y si no, éste no los tiene ni los tendrá. No es fácil para cualquiera descubrir el nihilismo que Habermas sostiene y me temo que haya pasado oculto a más de uno de los miembros del jurado que le ha otorgado el premio. Habermas es un gran malabarista: ante el naufragio de la razón ilustrada, parece el héroe que va a salvar la razón, al menos, en alguna medida (mínima) y con ella los valores éticos. Pero en el fondo Habermas es un nihilista, un nihilista del ser “personal”. En su último libro El futuro de la naturaleza humana. ¿Hacia una eugenesia liberal? (Frankfurt, 2001; Barcelona, 2002); viene a decir que, por supuesto, la eugensia no; hay un acuerdo prácticamente universal, aunque se haya producido también en EEUU (y, cabría añadir, por nuestra parte, en Canadà). Bien, pero ¿cómo argumenta su «no a la eugenesia»?. Comienzan aquí las sospechas. Habermas está jugando con nosotros. Por ejemplo, introduce el concepto de «vida pre-personal» (sic), para afirmar que ésta no tiene derechos, lo cual... no impide que le otorguemos un cierto reconocimiento. La definición de «persona» (y la de «ética») es en Habermas completamente convencional: «el que participa en un diálogo ideal, libre de coacciones, para tomar decisiones vinculantes...». La ética es estas mismas decisiones.

Habermas dice: con el diagnostico pre-implantatorio i las eventuales posibilidades de bebé a la carta, ya ha llegado la hora de que la filosofía salga de su mutismo, de su abstención más propia de una época post-religiosa i post-metafísica, y que diga algo. Muy bien. Pero sucede que reafirma el silencio sobre los embriones y los fetos abortados. De hecho lo reafirma explícitamente. La persona comienza a existir por el reconocimiento de los demás y la participación en el diálogo; de otro modo, no existe ni comienza a existir. Dicho claramente: si soy reconocido por la sociedad, existo; y si no, no existo (como persona).

En Descartes mi existencia dependía de mi conciencia. Lo cual, si se piensa, puede producir una tremenda angustia a la hora de irse a la cama y abandonarse al sueño. En Habermas, mi existencia como persona parece depender de la conciencia de la sociedad, lo cual es más preocupante todavía, al menos para mí. En este sentido, Marx puede estar satisfecho de su discípulo.

Habrá que volver sobre el tema, pero valga como nota de urgencia, ésta para quienes deseen saber por donde cabalgan la antropología, la metafísica y la ética del ilustre galardonado. ¿Volverá a crecer la hierba?

Roberto Capra
20.05.2003

Más información:
Habermas, noticia y crítica



HABERMAS, LA ONU Y LA GUERRA DE IRAK

Otro botón de muestra que aparece esta semana en la prensa sobre la fragilidad de ciertos argumentos de Habermas, lo ofrece Aleix Vidal-Quadras en la revista ÉPOCA:

En un largo y reciente artículo publicado originalmente en el Frankfurt Allgemaine Zeitung y difundido posteriormente por otros medios europeos, Jurgen Habermas expone detalladamente sus tesis sobre la ilegalidad de la guerra de Iraq. Sus argumentos llevan a la conclusión de que la imposición violenta por parte de una potencia hegemónica extranjera de un orden liberal en un país sometido a una tiranía monstruosa es intrínsecamente inmoral si esta operación benéfica se realiza vulnerando el ordenamiento internacional representado por la ONU. Sin embargo, el prolijo rigor del análisis del gran pensador alemán deja pendientes algunos interrogantes clave e ignora ciertos hechos determinantes.

La Carta de Derechos Humanos de Naciones Unidas es un documento de obligado cumplimiento para todos sus miembros, tanto en el plano externo de sus relaciones con otros Estados como en el interno respecto a sus propios ciudadanos. Una organización promotora de este cuerpo normativo que coloca en la Presidencia de la Comisión competente a Libia y que admite a Cuba entre sus integrantes queda invalidada como instancia jurídica en el ámbito de lo establecido por la Carta y, en consecuencia, como agente gestor de lo establecido en ella. En otras palabras, la historia de Naciones Unidas la acredita como un foro internacional de deliberación política pero la elimina, si queremos hablar en serio, del inventario de las entidades capaces de administrar justicia en toda la extensión del orbe.

Si la ONU es una mera ficción inoperante en el espacio interno de los Estados que la componen, dado que hoy en día la globalización ha borrado casi completamente las fronteras entre lo interno y lo externo, entre lo nacional y lo internacional, resulta absurdo reclamar el escrupuloso cumplimiento de las resoluciones del Consejo de Seguridad para garantizar su existencia a regímenes totalitarios y criminales. El once de septiembre no fue, como apunta Habermas, un acto terrorista que los halcones de la Casa Blanca han utilizado para crear un clima psicológico de venganza en el pueblo norteamericano que les facilite cualquier atropello en función de sus intereses geoestratégicos. El horror que sacudió Manhattan abrió un nuevo capítulo en las historia del mundo e introdujo un marco interpretativo de los límites de lo éticamente correcto en la defensa de la integridad física de las naciones y de la dignidad y la vida de los seres humanos en cualquier punto de la tierra. El Holocausto condujo a un sistema mundial en el que la resolución pacífica de los conflictos era la mejor garantía de que aquella atrocidad sin precedentes no se repitiera. El once de septiembre fue provocado por un ectoplasma viscoso, emboscado, imprevisible e irracional que no reconoce fronteras. Tras esta discontinuidad conceptual, las invocaciones a la anterior legalidad internacional suenan a apología de la inanidad.

 

© ASOCIACIÓN ARVO
Contacto: webmaster@arvo.net
Director de Revistas: Javier Martínez Cortés
Editor-Coordinador:Antonio Orozco Delclós

 

06/07/2005 ir arriba
COMENTARIOS añadir comentario
Esta web no se hace responsable de los comentarios escritos por los usuarios. El usuario es responsable y titular de las opiniones vertidas. Si encuentra algún contenido erróneo u ofensivo, por favor, comuníquenoslo mediante el formulario de contacto para que podamos subsanarlo.
ir arriba

v01.99:0.36
GestionMax
TIENDA   Novedades   rss   contacto   buscador   tags   mapa web   
© ASOCIACIÓN ARVO | 1980-2009    
Editor / Coordinador: Antonio Orozco Delclós