Himno en honor a la Santísima Virgen María
(Siglo
VII
ó
VIII)
«El himno oriental "Akáthistos" repite con
insistencia
este "alégrate" del ángel a María)»
Juan Pablo II.
El Akáthistos
es
un himno de acción de gracias de a la
liturgia oriental griega que «medita».
Akáthistos quiere decir "no sentado"
((a =negativo, y kathistomai=sentarse):
a diferencia de otros himnos en la liturgia
bizantina, se canta y escucha de pie como el
Evangelio en señal de especial reverencia.
La Iglesia oriental lo considera como
expresión de su doctrina y piedad hacia la
Madre de Dios. En el rito bizantino ocupa un
lugar privilegiado y goza de su propia
fiesta: el quinto sábado de cuaresma,
llamado precisamente por eso sábado de
Akáthistos.
La fecha de composición según los estudiosos
más recientes, oscila entre la segunda mitad
del s. V y los primeros años del s. VI.
El Akáthistos es común
a todos los cristianos de rito bizantino,
ortodoxos e católicos.
Es también muy estimado en el occidente aun
por algunos no católicos que reconocen su
antiguedad; la forma de alabanza que redunda
en gloria del Señor; su sustrato
cristológico-eclesial; su doctrina que se
deriva del misterio mismo de la encarnación,
del primer artículo de fe cristológica que
profesa todas las iglesias.
AKATHISTOS
Salve, por ti resplandece la dicha;
Salve, por ti se eclipsa la pena.
Salve, levantas a Adán, el caído;
Salve, rescatas el llanto de Eva.
Salve, oh cima encumbrada a la mente del
hombre;
Salve, abismo insondable a los ojos del
ángel.
Salve, tú eres de veras el trono del Rey;
Salve, tú llevas en ti al que todo sostiene.
Salve, lucero que el Sol nos anuncia;
Salve, regazo del Dios que se encarna.
Salve, por ti la creación se renueva;
Salve, por ti el Creador nace niño.
Salve, ¡Virgen y Esposa!
Salve, ¡Virgen y Esposa!
Salve, tú guía al eterno consejo;
Salve, tú prenda de arcano misterio.
Salve, milagro primero de Cristo;
Salve, compendio de todos los dogmas.
Salve, celeste escalera que Dios ha bajado;
Salve, oh puente que llevas los hombres al
cielo.
Salve, de angélicos coros solemne portento;
Salve, de turba infernal lastimero flagelo.
Salve, inefable, la Luz alumbraste;
Salve, a ninguno dijiste el secreto.
Salve, del docto rebasas la ciencia;
Salve, del fiel iluminas la mente.
Salve, ¡Virgen y Esposa!
Salve, ¡Virgen y Esposa!
Salve, oh tallo del verde Retoño;
Salve, oh rama del Fruto incorrupto.
Salve, al piadoso Arador tú cultivas;
Salve, tú plantas quien planta la vida.
Salve, oh campo fecundo - de gracias
copiosas;
Salve, oh mesa repleta - de dones divinos.
Salve, un Prado germinas - de toda delicia;
Salve, al alma preparas - Asilo seguro.
Salve, incienso de grata plegaria;
Salve, ofrenda que el mundo concilia.
Salve, clemencia de Dios para el hombre;
Salve, del hombre con Dios confianza.
Salve, ¡Virgen y Esposa!
Salve, Nutriz del Pastor y Cordero;
Salve, aprisco de fieles rebaños.
Salve, barrera a las fieras hostiles;
Salve, ingreso que da al Paraíso.
Salve, por ti con la tierra - exultan los
cielos;
Salve, por ti con los cielos - se alegra la
tierra.
Salve, de Apóstoles boca - que nunca
enmudece;
Salve, de Mártires fuerza - que nadie
somete.
Salve, de fe inconcuso cimiento;
Salve, fulgente estandarte de gracia.
Salve, por ti es despojado el averno;
Salve, por ti revestimos la gloria.
Salve, ¡Virgen y Esposa!
Salve, oh Madre del Sol sin ocaso;
Salve, aurora del místico Día.
Salve, tú apagas hogueras de errores;
Salve, Dios Trino al creyente revelas.
Salve, derribas del trono - al tirano
enemigo;
Salve, nos muestras a Cristo - el Señor y el
Amigo.
Salve, nos has liberado - de bárbaros ritos;
Salve, nos has redimido - de acciones de
barro.
Salve, destruyes el culto del fuego;
Salve, extingues las llamas del vicio.
Salve, camino a la santa templanza;
Salve, alegría de todas las gentes.
Salve, ¡Virgen y Esposa!
Salve, levantas al género humano;
Salve, humillas a todo el infierno.
Salve, conculcas engaños y errores;
Salve, impugnas del ídolo el fraude.
Salve, oh mar que sumerge - al cruel
enemigo;
Salve, oh roca que das de beber - a
sedientos de Vida.
Salve, columna de fuego - que guía en
tinieblas;
Salve, amplísima nube - que cubres el mundo.
Salve, nos diste el Maná verdadero;
Salve, nos sirves Manjar de delicias.
Salve, oh tierra por Dios prometida;
Salve, en ti fluyen la miel y la leche.
Salve, ¡Virgen y Esposa!
Salve, azucena de intacta belleza;
Salve, corona de noble firmeza.
Salve, la suerte futura revelas;
Salve, la angélica vida desvelas.
Salve, frutal exquisito - que nutre a los
fieles;
Salve, ramaje frondoso - que a todos cobija.
Salve, llevaste en el seno - quien guía al
errante;
Salve, al mundo entregaste - quien libra al
esclavo.
Salve, plegaria ante el Juez verdadero;
Salve, perdón del que tuerce el sendero.
Salve, atavío que cubre al desnudo;
Salve, del hombre supremo deseo.
Salve, ¡Virgen y Esposa!
Salve, mansión que contiene el Inmenso;
Salve, dintel del augusto Misterio.
Salve, de incrédulo equívoco anuncio;
Salve, del fiel inequívoco orgullo.
Salve, carroza del Santo - que portan
querubes;
Salve, sitial del que adoran - sin fin
serafines.
Salve, tú sóla has unido - dos cosas
opuestas:
Salve, tú sola a la vez - eres Virgen y
Madre.
Salve, por ti fue borrada la culpa;
Salve, por ti Dios abrió el Paraíso.
Salve, tú llave del Reino de Cristo;
Salve, esperanza de bienes eternos.
Salve, ¡Virgen y Esposa!
Salve, sagrario de arcana Sapiencia;
Salve, despensa de la Providencia.
Salve, por ti se confunden los sabios;
Salve, por ti el orador enmudece.
Salve, por ti se aturden - sutiles doctores;
Salve, por ti desfallecen - autores de
mitos;
Salve, disuelves enredos - de agudos
sofistas;
Salve, rellenas las redes - de los
Pescadores.
Salve, levantas de honda ignorancia;
Salve, nos llenas de ciencia superna.
Salve, navío del que ama salvarse;
Salve, oh puerto en el mar de la vida.
Salve, ¡Virgen y Esposa!
Salve, columna de sacra pureza;
Salve, umbral de la vida perfecta.
Salve, tú inicias la nueva progenie;
Salve, dispensas bondades divinas.
Salve, de nuevo engendraste - al nacido en
deshonra;
Salve, talento infundiste - al hombre
insensato.
Salve, anulaste a Satán - seductor de las
almas;
Salve, nos diste al Señor - sembrador de los
castos.
Salve, regazo de nupcias divinas;
Salve, unión de los fieles con Cristo.
Salve, de vírgenes Madre y Maestra;
Salve, al Esposo conduces las almas.
Salve, ¡Virgen y Esposa!
Salve, oh rayo del S