DISCURSO DE SU SANTIDAD EL PAPA JUAN PABLO II
SOBRE LA INTERPRETACIÓN DE LA BIBLIA EN LA IGLESIA
CONCLUSIÓN, ÍNDICE Y NOTAS
CONCLUSIÓN
De cuanto ha sido dicho en el curso de esta larga exposición -breve, sin embargo, sobre numerosos puntos- la primera conclusión que se sigue es que la exégesis bíblica cumple, en la Iglesia y en el mundo una tarea indispensable. Querer prescindir de ella para comprender la Biblia supondría una ilusión y manifestaría una falta de respeto por la Escritura inspirada.
Pretendiendo reducir los exégetas al papel de traductores (o ignorando que traducir la Biblia es ya hacer obra de exégesis) y rehusando seguirlos mas lejos en sus estudios, los fundamentalistas no se dan cuenta de que, por una muy loable preocupación de completa fidelidad a la Palabra de Dios, se lanza en realidad por caminos que los alejan del sentido exacto de los textos bíblicos, así como de la plena aceptación de las consecuencias de la encarnación. La Palabra eterna se ha encarnado en una época precisa de la historia, en un medio social y cultural bien determinados. Quien desea comprenderla, debe buscarla humildemente allí donde se ha hecho perceptible, aceptando la ayuda necesaria del saber humano. Para hablar a hombres y mujeres, desde el tiempo del Antiguo Testamento, Dios utilizó todas las posibilidades del lenguaje humano; pero al mismo tiempo, debió someter su palabra a todos los condicionamientos de ese lenguaje. El verdadero respeto por la Escritura inspirada exige que se cumplan los esfuerzos necesarios para que se pueda captar bien su sentido. No es posible, ciertamente, que cada cristiano haga personalmente las investigaciones de todo género que permiten comprender mejor los textos bíblicos. Esta tarea es confiada a los exégetas, responsables, en ese sector del bien de todos.
Una segunda conclusión es que la naturaleza misma de los textos bíblicos exige que, para interpretarlos, se continúe empleando el método histórico-crítico, al menos en sus operaciones principales. La Biblia, en efecto, no se presenta como una revelación directa de verdades atemporales, sino como el testimonio escrito de una serie de intervenciones por las cuales Dios se revela en la historia humana. A diferencia de doctrinas sagradas de otras religiones, el mensaje bíblico está sólidamente enraizado en la historia. Los escritos bíblicos no pueden, por tanto, ser correctamente comprendidos sin un examen de sus condicionamientos históricos. Las investigaciones "diacrónicas" serán siempre indispensables a la exégesis. Cualquiera que sea su interés, los acercamientos "sincrónicos" no están en grado de reemplazarlas. Para funcionar de modo fecundo, deben aceptar las conclusiones de aquéllas, al menos en sus grandes líneas.
Pero, una vez cumplida esta condición, los acercamientos sincrónicos (retórico, narrativo, semiótico y otros) son susceptibles de renovar en parte la exégesis y de aportar una contribución muy útil. El método histórico-crítico, en efecto, no puede pretender el monopolio. Debe tomar conciencia de sus límites y de los peligros que lo amenazan. El desarrollo reciente de hermenéuticas filosóficas, y por otra parte, las observaciones que hemos podido hacer sobre la interpretación en la Tradición bíblica y en la Tradición de la Iglesia, han arrojado luz sobre diversos aspectos del problema de la interpretación, que el método histórico-crítico tenía tendencia a ignorar. Preocupados en efecto, de fijar exactamente el sentido de los textos situándolos en su contexto histórico de origen, este método se manifiesta a veces insuficientemente atento al aspecto dinámico del significado y a los posibles desarrollos del sentido. Cuando no llega hasta el estudio de la redacción, sino que se absorbe completamente en los problemas de fuentes y de estratificación de los textos, no cumple completamente la tarea exegética.
Por fidelidad a la gran Tradición, de la cual la Biblia misma es un testigo, la exégesis católica debe evitar, en cuanto sea posible, ese género de deformación profesional y mantener su identidad de disciplina teológica, cuya finalidad principal es la profundización de la fe. Esto no significa un menor compromiso en la más rigurosa investigación científica, ni la manipulación de los métodos por preocupaciones apologéticas. Cada sector de la investigación (crítica textual, estudios lingüísticos, análisis literarios, etc.) tiene sus reglas propias, que es necesario seguir con toda autonomía. Pero ninguna de estas especialidades es el fin en sí misma. En la organización de la tarea exegética, la orientación hacia el fin principal debe ser siempre efectiva, evitando pérdidas de energía. La exégesis católica no tiene el derecho de asemejarse a una corriente de agua que se pierde en la arena de un análisis hipercrítico. Tiene que cumplir, en la Iglesia y en el mundo, una función vital, la de contribuir a una trasmisión más auténtica del contenido de la Escritura inspirada.
A esta finalidad se dirigen sus esfuerzos, en unión con la renovación de las otras disciplinas teológicas y con el trabajo pastoral de actualización y de inculturación de la Palabra de Dios. Examinando la problemática actual, y expresando algunas reflexiones sobre este tema, la presente exposición espera facilitar, una más clara toma de conciencia de todos, acerca de la tarea de los exégetas católicos.
Roma, 15 de abril de 1993
ÍNDICE
Introducción
I. De la "Providentissimus Deus" a la "Divino Afflante Spiritu
II. Armonía entre la exégesis católica y el misterio de la Encarnación
III. El nuevo documento de la Pontificia Comisión Bíblica
Conclusión
Prefacio del Cardenal J. Ratzinger
Introducción
A) Problemática actual
B) La finalidad de este documento
I. Métodos y acercamientos para la interpretación
A) Método histórico-crítico
1. Historia del método
2. Principios
3. Descripción
4. Evaluación
B) Nuevos métodos de análisis literario
1. Análisis retórico
2. Análisis narrativo .
3. Análisis semiótico
C) Acercamientos basados sobre la Tradición
1. Acercamiento canónico
2. El recurso a las tradiciones judías de interpretación.
3. La historia de los efectos del texto .
D) Acercamientos por las ciencias humanas.
1. Acercamiento sociológico.
2. Acercamiento por la antropología cultural.
3. Acercamientos psicológicos y psicoanalíticos.
E) Acercamientos contextuales
1. Acercamiento liberacionista
2. Acercamiento feminista
F) Lectura fundamentalista
II. Cuestiones de hermenéutica
A) Hermenéuticas filosóficas
1. Perspectivas modernas
2. Utilidad para la exégesis
B) Sentidos de la Escritura inspirada
1. Sentido literal
2. Sentido espiritual
4. Sentido pleno
III. Dimensiones características de la interpretación católica
A) La interpretación en la Tradición bíblica
1. Relecturas
2. Relaciones entre el Antiguo y el Nuevo Testamento
3. Algunas conclusiones
B) La interpretación en la Tradición de la Iglesia
1. Formación del Canon
2 Exégesis patrística
3. Papel de los diferentes miembros de la Iglesia en la interpretación
C) La tarea del exégeta
1. Orientaciones principales
2. Investigación
3. Enseñanza
4. Publicaciones
D) Relaciones con las otras disciplinas teológicas
1. Teología y precomprensión de los textos bíblicos.
2. Exégesis y teología dogmática
3. Exégesis y teología moral
4. Puntos de vista diferentes e interacción necesaria
IV. Interpretación de la Biblia en la vida de la Iglesia
A) Actualización
1. Principios
2. Métodos
3. Límites
B) Inculturación
C) Uso de la Biblia
1 En la liturgia
2. La Lectio Divina
3. En el ministerio pastoral
4. En el ecumenismo
Conclusión
NOTAS
1 Traducción española de L"Osservatore Romano. Edición semanal en lengua española, 30 de abril de 1993, págs. 5 y 6. El discurso fue pronunciado en francés.
2 3 Por el "método" exegético comprendemos un conjunto de procedimientos científicos puestos en acción para explicar los textos. Hablamos de "acercamiento" cuando se trata de
una búsqueda orientada según un punto de vista particular.
4 El texto de este último párrafo fue aprobado por 11 votos favorables sobre 19; 4 votos fueron contrarios, y hubo 4 abstenciones. Los que se oponían al texto pidieron que con el texto fuera publicado el resultado de la votación, a lo cual la Comisión se comprometió.
5 La hermenéutica de la Palabra desarrollada por Gerhard Ebeling y Ernst Fuchs parten de otro acercamiento y suponen otro campo de pensamiento. Se trata de una teología hermenéutica más que de una filosofía hermenéutica. Ebeling está de acuerdo, sin embargo, con autores como Bultmann y Ricoeur para afirmar que la Palabra de Dios no encuentra plenamente su sentido sino cuando alcanza a aquéllos a quienes se dirige.
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