|
EL PAPA DE LA RAZÓN, PAPA DEL CORAZÓN
Se ha llamado a S. S. Benedicto XVI "el Papa de la razón", no sin motivo. Ha sido capaz de dialogar de tú a tú con los más prestigiosos pensadores del mundo antes de llegar a la Sede de Pedro. Reivindica la capacidad de la razón para llegar al umbral de la revelación divina y recibir así la respuestas fundamentales que ella misma demanda sobre las grandes cuestiones que marcan el sentido de la vida. En cambio, sus detractores no suelen esgrimir argumentos de razón, sino descalificaciones debidas a prejuicios, es decir, juicios previos a cualquier análisis de sus discursos, de sus muchos libros publicados y de su magisterio pontificio. Más aún, carecen de cualquier análisis, ni previo ni consiguiente al juicio emitido. Los hechos desmienten las descalificaciones, no importa, se continúa manteniendo y no enmendando las etiquetas atávicas.
Recordemos la caída del muro de Berlín contra todo pronóstico y la figura imponente de Juan Pablo II. Cualquier historiador conoce el papel decisivo de su intervención en ese hito de la Historia universal hacia la libertad. Queda mucho por andar. Pero ahí está el "mojón" ("persona, cosa o hecho clave y fundamental dentro de un ámbito o contexto") puesto por el papa Wojtyla.
Hoy tenemos al Sucesor de Pedro en Tierra Santa entre cristianos, musulmanes y judíos. No es necesario ser profeta para prever que nos hallamos ante un hito más de la Historia universal hacia la libertad en paz. Siempre serán bienes amenzados, pero pueden fortalecerse progresivamente. La voz del Papa de la Razón es tenue, no grita, no posee talante de mítin. Cabe ser mal interpetrado por los poco dados al estudio, al análisis y a la síntesis. Pero su voz sale de un corazón que, en definitiva, es el Corazón de Cristo. Benedicto XVI es también el Papa del Corazón. El Papa de la razón reconoce con Pascal que el corazón también tiene razones que la razón no entiende. Ya las entiende el corazón. Corazón y Razón, lo está demostrando, no se oponen. Se identifican en Dios y han de fundirse en el hombre, como la Verdad, el Bien, la Belleza y la Libertad, con el Amor.
No hay otro camino. Y este es el que sigue el Papa, digan lo que digan.
Antonio Orozco
Arvo.net, Editor
|