La fe cristiana no es solo asentir a la Palabra de Dios. Es también pensarla. Pensar en lo que se cree, por qué se cree y desde lo que se cree. Si se sabe algo de lo que Dios dice al hombre, debemos interrogarnos sobre el sentido de sus palabras y de qué modo incide en toda nuestra vida (personal, familiar, social). De ahí surge una cascada de cuestiones, algunas de las cuales nos planteamos en este espacio PENSAR LA FE. De momento consideramos que el misterio de la trinidad de Personas en el Dios único, nos invita a corregir bastantes cosas que pensamos acerca del hombre (... y de la mujer).