Jueves - 09.Febrero.2012

Grandes Secciones
Actualidad
Autores
Art. A. Orozco Antonio Orozco
Libertad Persona y Libertad
Teología 2 Teológicos
Artículos filosóficos filosóficos
La verdad y el error La verdad y el error
Notas al vuelo Notas al vuelo
Andrés Ollero Tassara Andrés Ollero
A. R. Rubio Plo A. R. Rubio Plo
F. Acaso F. Acaso
Francisco de Borja Santamaría Francisco de Borja Santamaría
Javier Láinez Javier Láinez
José María Barrio Maestre José María Barrio Maestre
Juan José García Noblejas Juan José García Noblejas
Jesús Ortiz López Jesús Ortiz López
Juan Luis Lorda Juan Luis Lorda
J.R. García Morato J. R. García-Morato
Jutta Burggraf Jutta Burggraf
Luis Alonso Somarriba Luis Alonso Somarriba
Luis Olivera Luis Olivera
Lluís Pifarré Lluís Pifarré
Natalia L. Moratalla Natalia L. Moratalla
Ramiro Pellitero Ramiro Pellitero
RODRIGO GUERRA LÓPEZ Rodrigo Guerra López
Tomás Melendo Granados Tomás Melendo
Escritos Arvo Escritos Arvo
Biología humana
Avances científicos de relevancia ética
Fe y ciencias
Ciencia
Filosofía
Teología
Espiritualidad
Religión
Derecho
Familia - educación
Etica
Valores
Cultura
Literatura
Libros
Cine
Vídeos culturales
Testimonios
Archivo
Blog de N. López Moratalla
Los secretos de tu cerebro
Blog de A. Orozco
Blog informal. Notas. Avisos de Arvo.net.

EL DECORO

ver las estadisticas del contenido recomendar  contenido a un amigo

 DECORO

 

Por Antonio Orozco-Delclós

 

Leo hoy en el Evangelio (Lucas 21, 5-19) que Jesús predice guerras tremendas, epidemias, hambrunas, persecuciones. Ahí lo tenemos. No hay que angustiarse, sino trabajar con perseverancia (san Pablo). Por lo demás, la Iglesia es incombustible. La barca de Pedro innaufragable. Aquellos primeros no tenían necesidad de estudiar respuestas, el Espíritu las ponía en su boca. Nosotros sí. Tenemos Sagrada Escritura. Tenemos Sagrada Tradición. Tenemos Magisterio. Tenemos bibliotecas. Tenemos maestros. Tenemos Pastor y pastores…

Pero hay un detalle conmovedor: «ni un cabello de vuestra cabeza perecerá». El cabello, complemento del rostro (espejo del alma, de la persona). Hay tiendas de «complementos». El cabello es decorativo. Lo decorativo, el decoro, es importante. El Padre lo cuida. No se cae ni uno sólo sin que lo permita mi Padre. Pero se cae. Cuando yo era pequeño me aterraba quedarme calvo. Pero ya hace años que luzco una calva rotunda y no pasa nada. Y la palabra de Dios me dice que ni uno solo de mis cabellos perecerá. O sea que mi terror adolescente era infundado y mi calva presente una ilusión… 

¿Qué galimatías es éste?. El «galimatías» de una existencia provisional vulnerada que existe en función de otra definitiva invulnerable. El cabello es símbolo a la vez de la importancia y de la caducidad de lo decorativo, del decoro. Tiene su importancia, pero relativa. Despreciarlo sería despreciar al Padre celestial. Aferrase a él sería sobrevalorar lo provisional. El cabello resucitará.

 

23/07/2008 ir arriba

v01.99:0.34
GestionMax
TIENDA   Novedades   rss   contacto   buscador   tags   mapa web   
© ASOCIACIÓN ARVO | 1980-2009    
Editor / Coordinador: Antonio Orozco Delclós