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BENEDICTO XVI: EL MES DE MAYO
En la última parte del breve discurso que por primera vez el papa Benedicto XVI pronunció ayer, día 1 de mayo de 2005, desde la entrañable ventana de su estudio en el palacio apostólico, para rezar el Regina Coeli y saludar a los miles de fieles que llenaban la Plaza de San Pedro, dijo:
«Finalmente, dirijo mi pensamiento a María: a Ella está dedicado particularmente el mes de Mayo. Con la palabra y más aún con el ejemplo, el Papa Juan Pablo II nos ha enseñado a contemplar a Cristo con los ojos de María, especialmente valorando la oración del Santo Rosario. Con el canto del Regina Caeli, confiamos a la Virgen todas las necesidades de la Iglesia y de la Humanidad.»
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