Título: «Juego de espías» (t.o: Spies)
Autor: FRAYN, Michael
Ed. Salamandra. Barcelona, 2003, 254 págs.
Traducción de Iñigo García Ureta
El autor nació en Londres en 1933. Con esta novela ha ganado el premio Whitbread del año 2002. La trama, recordada por uno de los protagonistas muchos años después, transcurre en un apacible barrio de las afueras de Londres, durante la Segunda Guerra Mundial. Las familias de Keith y de Stephen son muy distintas. Aquel es un buen alumno, en su casa todo es orden y corrección. Stephen, en cambio, tiene dificultades en los estudios y en su casa pasan estrecheces, admira a Keith, que tiene una gran influencia sobre él y, a veces, se aprovecha. Un día Keith le dice que su madre es espía alemana. A partir de ese instante, los dos chavales, a punto de dar el salto de la infancia a la adolescencia, se dedican a espiarla y a conjeturar todo tipo de perversos planes contra los Aliados. Eso da lugar a diversas situaciones comprometidas que terminan con el distanciamiento entre los dos amigos. Stepehen se queda solo y, al final, descubre que las andanzas de la madre de Keith eran algo bien distinto de una trama de espionaje.
La novela está bien escrita, con precisión y amenidad. Queda muy bien reflejado el contraste entre el mundo de la infancia y de la adolescencia (fantasías aventureras, capacidad de asombro, dudas...) y el de los mayores, donde todo es mucho más complejo, problemático y, a veces, oscuro. Formalmente la novela es limpia. Tiene dos o tres comparaciones un poco irreverentes, que no vienen a cuento.
Luis Ramoneda, 11 de agosto de 2003
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