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Por
Juan Bacigaluppi
Noticias Globales
09
de mayo de 2005
Informó Life Site el 5 de mayo
pasado, que el parlamento escocés
decidió censurar los textos de la
reflexión religiosa que, una vez al
año, ministros de distintos credos
dirigen a ese cuerpo legislativo
antes de la Navidad.
En
el marco del llamado “tiempo de
reflexión”, -una breve consideración
religiosa de cuatro minutos,
instituida hace años por el
parlamento-, el 22 de diciembre
último fue invitado el Cardenal
Keith O’Brien, Arzobispo de St
Andrews y Edimburgo.
En
esa ocasión el Cardenal O’Brien
comentó el texto de Isaías (61,2),
“me ha enviado para llevar la buena
nueva a los pobres, a vendar los
corazones rotos, anunciar la
redención a los cautivos, y a los
presos la libertad...” . O’Brien,
entre otras cosas, dijo: “En
nuestras comunidades hay muchos que
están, de un modo u otro, cautivos.
Cautivos del alcohol, de las drogas,
de las aberraciones sexuales o de lo
que sea”.
La
sola mención de las “aberraciones
sexuales”, hizo que a algunos
oyentes les pareciera una referencia
inapropiada y ofensiva originada en
la doctrina católica sobre la
homosexualidad, y allí mismo 17
parlamentarios propusieron una
moción, que fue aprobada, para que
se prohibiera a cualquier ministro
religioso hablar contra la
homosexualidad delante del
parlamento.
El
Parlamento condenó el uso de la
frase, “cautivos.....de aberraciones
sexuales” como ofensiva para la
comunidad gay, lésbica, bisexual y
trasgender (LGBT) de Escocia. Y la
reflexión religiosa del Cardenal fue
calificada de un “insulto gratuito”
a las minorías sexuales.
Con
ese motivo cambiaron también las
normas para la reflexión religiosa,
desde ahora la alocución de los
ministros de cualquier religión
deberá pasar por la censura previa.
Comenta Life Site, que la
tradicional reflexión que consistía,
desde antes de este episodio, en un
“discurso inocuo, en términos
blandos, sobre un tema inofensivo”,
ahora, de no mediar una reacción
improbable de los pastores
cristianos, será un “discurso
vacuo”. Lo poco de rescatable de
esta noticia, es que al menos los
perversos aún se molestan al oir
mencionar el término “aberraciones
sexuales” en general.
Esta reacción “políticamente
correcta”, no es nueva ni casual.
Recordamos que en NG hemos hecho
referencia a las recomendaciones de
los organismos internacionales de
cambiar el contenido de las
religiones a las que llaman
“dogmáticas”. (Vid. NG entre otros
341, 429, 623)
Sin
ir más lejos, en 2004, se realizó en
Amsterdam, organizada por el
gobierno holandés y Fondo para la
Población de las Naciones Unidas, en
preparación para el Cairo+10, una
reunión internacional sobre
“derechos sexuales y reproductivos,
cultura y religión”. Una de sus
conclusiones, calificada de “vital”
en el documento conclusivo fue la de
“’convencer’ a los líderes
religiosos a democratizar su
discurso en materia de derechos
sexuales y de derechos
reproductivos” (1), (Amsterdam,
07/09-03-04).
Como hemos dicho otras veces, el
nuevo orden necesita una religión a
su medida, y la trata de imponer por
la fuerza o seduciendo para inducir
apostasías.
Recordemos que el Cardenal Antonio
María Rouco Varela, Arzobispo de
Madrid, el 02-10-04 insistía en el
peligro que en el futuro se impida
la enseñanza de la doctrina
cristiana, (vid. NG 673 y sus
referencias). La misma consideración
se desprende de los documentos de la
Conferencia Episcopal Española sobre
el proyecto de ley de “matrimonios
entre personas del mismo sexo”. FIN,
09-05-05
(1)
n de la r.: Los llamados derechos
sexuales hacen referencia a los
supuestos derechos a la opción
sexual, la homosexualidad, etc. Los
llamados derechos reproductivos, se
refieren al llamado derecho al
aborto -químico o quirúrgico-, la
llamada libertad procreativa, la
anticoncepción, etc.).
NOTICIAS
GLOBALES,
Año
VIII. Número 590, 26/05. Gacetilla
nº 713. Buenos Aires, 09 mayo 2005 |