En torno a
un libro de Ricardo de la Cierva
[1]
Por
Manuel Guerra Gómez (*)
August Wolfstieg recoge más de
50.000 títulos de libros sobre la
masonería en los tres volúmenes de
su Bibliographie der
freimauerischen Literatur,
publicados en 1911-1913. Su
reedición en Hildesheim (año 1967)
incluye un cuarto volumen con el
suplemento elaborado por Beyer.
Desde 1967 se ha incrementado
considerablemente el número de
estudios sobre la masonería. Alguien
puede pensar que la obra de Ricardo
de la Cierva será una de tantas y
despacharla con una recensión
anodina. De intento he dejado
transcurrir un año para comprobar
las reacciones y su tono. No me he
equivocado al suponer que iban a ser
escasas y como con recelo, por no
decir temor, a reconocer los méritos
de esta obra, así como la valentía
del autor, su honradez y su afán por
buscar y encontrar la verdad con una
metodología concorde con el rigor
científico en la medida de lo
posible mientras se adentra "en un
campo sembrado de minas" (p. 4), en
"la oscuridad visible" como llama a
la masonería el ritual de su tercer
grado, título también de un
excelente estudio [2].
I ALGUNAS PRECISIONES LÉXICAS
Antes de tratar de algo, cuyo léxico
y semántica no son comunes a todos
los hablantes, es preciso acotar el
valor y los matices semánticos de
las palabras que se van a usar. De
otro modo los hablantes se exponen a
un diálogo entre sordos o -más
acertado- a hablar el mismo idioma
en el plano de los significantes,
pero distinto en el de los
significados, es decir, están
condenados a precipitarse en una
algarabía y no entenderse, incluso
aun supuesta la mejor buena
voluntad.
Al menos desde el s. III a. C. se
usó el griego laikós, laiké,
laikón para designar lo
perteneciente al laós =
"pueblo", presente ya en los poemas
homéricos (s. VIII a. C.). Su
derivado laicus, laica, laicum
fue introducido en el latín por los
cristianos en las últimas décadas
del s. II d. C. Pero muy pronto se
generalizó el empleo de la
terminación masculina válida o
aplicable también para el femenino.
Por eso pasó a las lenguas romances,
concretamente al castellano, en la
época medieval en su forma derivada:
"lego” [3], que designa a los monjes
o religiosos no clérigos. Es muy
raro el uso del femenino "lega" .En
época tardía (s. XIX) se introdujo
el cultismo "laicismo" con un
significado extraño y hasta hostil a
su uso cristiano y al cristianismo
mismo, así como incluso a lo
meramente religioso, sagrado, sea
cristiano o no. Es el conservado por
el femenino "laica(s)": "escuela
laica, enseñanza laica, constitución
laica, leyes laicas". Pero,
recuperado ya el sentido cristiano
del masculino "laico(s)", ha sonado
la hora de hacer lo mismo con el
femenino "laica". Su significado no
cristiano ni religioso e incluso
anticristiano y antirreligioso
corresponde a "laicista " que,
además, ofrece la ventaja de ser un
caso de lenguaje inclusivo
(abarcante del masculino y del
femenino) tan caro a las feministas
radicales. No obstante, tengo la
certeza de que los laicistas o
participantes del laicismo, término
masónico en cuanto a su significado
al menos en su origen, no están
dispuestos a llegar a un acuerdo.
La misma disparidad se observa en el
uso de los abstractos
correspondientes: "laicidad,
laicismo". En el léxico católico y
en general en el cristiano
"laicismo" (intento de recluir lo
cristiano y lo religioso en el foro
de la conciencia individual y de los
templos y aledaños) y "secularismo"
(la visión agnóstica de lo temporal
y terreno) se contraponen a
"secularidad" y "laicidad" que
proclaman la autonomía de lo
temporal (realidades y actividades
socio-políticas, culturales,
sindicales, económicas,
profesionales) respecto de lo
"eclesiástico" o clerical, no de
Dios ni de lo divino como pretenden
el secularismo y el laicismo. La
laicidad se opone al clericalismo
(mangoneo de los clérigos en ámbitos
profanos que no son de su
incumbencia específica), pero no
rompe ni deshilacha su ligazón con
Dios ni con lo divino o, si se trata
de católicos, con la Iglesia y con
lo
"eclesial". La laicidad y la
secularidad, como la unidad, la
apostolicidad, la historicidad,
etc., son notas de la Iglesia
católica; el laicismo, el
secularismo, el historicismo, etc.,
son sus deformaciones.
La masonería tiende a usar "laico,
laica, laicidad " y sus
correspondientes en las lenguas
romances con el significado de
"laicista, laicismo", Piénsese, por
ejemplo, en "la filosofía humanismo
laico", base de la Fundación Cives
(p. 180), en la Confédération
générale des oeuvres laïques, de
las que se habla más tarde; también
en el Institut d" Étude des
Religions et de la Laïcité de la
masónica Universidad Libre de
Bruselas. Una de sus revistas más
representativa se titula "Latomus",
palabra latina que significa
"cantero, albañil, masón".
Al leer este y otros términos
conviene tener presente que la
polisemia, o pluralidad de
significados, es una propiedad de
todas las palabras. Para descubrir
su significado preciso en cada
texto, es preciso conocerlas no
aisladas, como leídas en un
diccionario, sino enmarcadas en su
contexto con todas sus ondas. En
1951 se celebró en Montevideo
(Uruguay) el Primer Congreso
Internacional de Laicidad,
"auspiciado por la masonería de
Argentina y de Uruguay [4]".
El Gran Oriente de Francia ha
instituido un "Observatorio
Internacional de la Laicidad contra
el clericalismo, el integrismo y el
dogmatismo. Y ha elaborado un Libro
Blanco de la Laicidad, concepto que
dice haberse institucionalizado en
Francia desde 1905. Se apoya sobre
dos pilares: la libertad absoluta de
conciencia y la separación total de
la Iglesia y del Estado... Todo se
concreta, como antaño, en la
educación laica y libre" (p, 423 5)
II. LA REALIDAD "INVISIBLE" DE LA
MASONERÍA
Y SUS VERTIENTES
No pocas realidades conjugan una
doble vertiente, la visible y la
invisible, que son como el cuerpo y
el espíritu, constitutivos del ser
humano. La peculiar importancia de
lo invisible en la doble dimensión
psicosomática es, si cabe, mucho
mayor en la masonería por su
condición "discreta" según el léxico
masónico o "secreta" como traducen
tanto el vulgo como los expertos no
masones. Precisamente el autor trata
de describir y descubrir la
vertiente invisible, siguiendo el
consejo de León XIII: "Arrancad su
máscara a los masones". "La
masonería desenmascarada" se titula
otro estudio [6].
Dada la complejidad y amplitud de la
obra, esta nota bibliográfica va a
quedar reducida a desentrañar el
adjetivo "invisible" del título y
poco más. El autor habla de
"Masonería Visible e Invisible" al
mismo tiempo que dentro de la
Visible diferencia dos vertientes, a
saber, la de la "Masonería aparente"
y la de la "Masonería real". Por
"Masonería aparente" entiende "las
logias, las ceremonias, ornamentos y
ritos en los que aparentemente se
centra la actividad masónica ", o
sea, "lo que la masonería dice ser".
En cambio, vincula "la masonería
real" con su "poder histórico,
estratégico, social y político", es
decir, "lo que realmente es".
Califica a ambas de "visibles"
porque, si bien "la Masonería real
puede estar oculta y de hecho así se
encuentra muchas veces", sin embargo
"podemos indagar sobre ella,
descubrirla, por eso es visible a la
investigación". Al contrario, "la
Masonería Invisible" es "una
configuración masónica más difícil
de detectar y hasta de definir, pero
que intentaremos revelar a nuestros
lectores, una vez conseguidas las
rutas de acceso y los puntos de
observación que nos permitan captar
sus secretos". Con sus palabras, la
Invisible comprende la Masonería
"satanista " y la "mundialista " (p.
372).
Respeto esta clasificación del
autor. Pero casi siempre resulta
difícil deslindar en la masonería
"lo aparente" de "lo real ", ni
esto, en cuanto "visible" a la luz
de los sentidos y de la
investigación, de lo "invisible".
Prefiero considerar todo como partes
o pasos que tratan de adentrarse en
la obscuridad de la masonería cada
vez más invisible. He aquí una serie
de síntomas convergentes en la misma
dirección y, por lo mismo,
demostrativos de la "invisibilidad"
masónica.
1.LA SIMBOLOGÍA MASÓNICA
Todo lo humano rebosa simbolismo;
mucho más lo masónico. En una de las
visitas de Ricardo de la Cierva a
una exposición en la que se
escenificaba una logia con sus tres
columnas en la sede del Grande
Oriente Francés (París) la "guía me
explicaba que las tres columnas se
referían a la Masonería visible,
pero que existía allí mismo una
cuarta columna sólo visible a la luz
masónica que naturalmente yo no
poseía. "Entonces -le pregunté, dado
su altogrado en la Orden- ¿usted la
ve?" Sin vacilar me respondió:
"Naturalmente, aunque sólo en el
plano de los símbolos"" (p. 352). He
aquí algunas de sus manifestaciones.
1.1. Los símbolos verbales
a) La jerga masónica
La palabra, por su misma etimología,
es una "parábola (> gr. parabolé)" o
"lo lanzado hacia fuera", una
"proyección" exterior, sensible, de
lo mental y, a la vez, una
referencia a lo invisible. Como
todos los signos, consta de
significante y significado. El
significante es lo audible de la
palabra pronunciada y lo visible de
la escrita. El significado es como
el alma encarnada en el cuerpo o
significante; se estructura en
varios estratos: el conceptual, el
psíquico-afectivo, el simbólico
cultural. Las palabras "masón,
masonería", tecnicismos de origen
francés/inglés, incorporados ya al
léxico español, originariamente
significaban "albañil, albañilería",
alusión evidente a la "masonería
operaria " o constructora de
catedrales, monasterios e iglesias
en el Medioevo. Los albañiles, sobre
todo los cualificados, estaban
organizados en cofradías de impronta
cristiana que celebraban las fiestas
de sus santos patronos, participando
en una Misa, en
la comida de confraternización, etc.
A lo largo del s. XVII fueron
"aceptados" otros profesionales
(abogados, cirujanos, mercaderes,
filósofos, etc.) que, con el tiempo,
se impusieron de modo exclusivo.
Así se incubó la "masonería
especulativa", o sea, la masonería
actual, cuya partida de nacimiento
fue expedida el 24 de junio del año
1717. Desde entonces "masón,
masonería " son palabras dotadas de
un significado metafórico, técnico.
Todas las palabras, usadas o no por
la masonería, son símbolos o signos
compuestos de significante y de
significado. Pero la simbología de
algunas es específicamente masónica
en cuanto solo son inteligibles
desde la jerga o lengua especial de
un grupo social diferenciado, el
masónico. Prescindo ahora de su
alfabeto que llama la atención por
su sencillez, la facilidad de su
memorización y el juego de las
mismas figuras geométricas con o sin
punto, así como por el predominio de
dos tan masónicas como la escuadra y
el triángulo [7]. Me refiero a
tecnicismos o palabras portadoras de
un valor semántico de curso legal
sólo en el ámbito masónico, por
ejemplo: "valle" = cada región o
subdivisión de una nación, "tenida"
= reunión reservada a los masones,
"tenida blanca" = reunión masónica a
la que pueden asistir uno o más no
masones, "tronco de proposiciones" =
caja cerrada en la que los masones
depositan las "planchas, piezas de
arquitectura", o sea, los trabajos
intelectuales (cartas, artículos,
documentos escritos) ordinariamente
leídos y corregidos en las tenidas y
que a veces se publican en los
periódicos; "alzar" y "abatir
columnas" = la apertura o clausura
de los trabajos en la logia conforme
al ritual, "durmiente" = el masón
que obra como si no lo fuera, pues
no cumple con sus obligaciones (no
asiste a las reuniones, etc.) [8];
"pólvora" = licores, "llana" =
cuchara ("pala" en algunos ritos),
"recibir la Luz" = ser iniciado en
la masonería, "de los pasos
perdidos" = pasillo o vestíbulo de
la logia, en el cual no puede
hablarse de religión ni de política,
etc. ¿Quién ha puesto este nombre al
pasillo de acceso al hemiciclo del
Congreso de los Diputados españoles
(Madrid)?
b) La "palabra perdida"
Si todas las palabras de cualquier
idioma son simbólicas, mucho más las
masónicas, y, entre todas ellas, la
llamada "palabra perdida", clave de
las creencias religiosas de los
masones, sobre todo en la masonería
"regular", la nacida en 1717,
llamada así porque "se regula" por
unas normas y principios de obligado
cumplimiento (los Landmarks =
"mojones"), conocida también como
"masonería inglesa, Grandes Logias".
En la mitología tradicional de la
masonecia la palabra perdida se
refiere a los secretos del
arquitecto del templo de Jerusalén:
Hiram Abiff, que se habría perdido
cuando este fue asesinado. El rey
Salomón habría ordenado reemplazar
la palabra perdida por otras
provisionales. Figura en el rito
iniciático del Arco Real [9]. La
palabra perdida, encontrada por la
masonería, sería el verdadero nombre
propio de Dios, nombre sincrético y
pagano: JAHBULON, compuesto de JAH
(nombre hebreo: Yahweh y caldeo de
Dios), BUL (abreviatura siriaca de
"Baal", joven dios mistérico
cananeo, que significa "Señor,
Poderoso") y ON (palabra egipcia,
abreviatura de Osiris-Apis en la
religión telúrico-mistérica de Isis
en el antiguo Egipto). Un caso
paradigmático de sincretismo
religioso, concorde con el talante
de la masonería, empeñado en
descubrir y aceptar lo común a todas
las religiones. Al ser descubierta
la palabra perdida de la masonería
por Hannah, Knight, etc., y quedar
patente su incompatibilidad con el
cristianismo, la masonería regular,
abrumada por las críticas,
"recomienda al Supremo Capítulo la
supresión en el ritual de toda
referencia a la palabra (perdida:
Jahbulon)" en el año 1989, si bien
se ha conservado en varios ritos y
rituales. ¿Pero es verdad que la han
substituido por " Jehová", el nombre
de Dios en el judaísmo? ¿Si lo es,
la han seguido todas las Grandes
Logias (al menos 160) vinculadas a
la inglesa? Pero "la trama
paganizante y neognóstica de los
Rituales masónicos se mantenía
prácticamente completa, incluso en
el resto del Ritual mutilado (p.
399)". "Mientras invocar el nombre
falso de Dios es idolatría, invocar
falsamente el nombre de Dios
verdadero es blasfemia " (Clifford
Longley) (p. 390).
1.2. Los símbolos gestuales
Se llama "retejar" la forma peculiar
de saludarse, específica de los
masones, o de reconocerse en y fuera
de la logia, mediante los "toques"
(dar con el dedo pulgar de la mano
derecha tres golpecitos en la
primera falange del índice del otro,
real o supuesto masón) mientras se
le estrecha la mano. En la
iniciación del primer grado el
Maestro explica este y otros gestos
(asentimiento o promesa, orden,
etc.) con o sin palabras. Está
comprobado que la señal de
détresse, o "de desamparo y
socorro" (mano perpendicular y
pegada a la garganta, etc.), por la
cual se pide auxilio a otros
masones, ha sido eficaz tanto en
tiempo de guerra como de paz, aunque
para ello hayan tenido que ser
violadas las leyes civiles[10].
1 1.3. Los símbolos cósicos de la
masonería
En la masonería, además de los
verbales, abundan los cósicos, o
sea, las cosas u objetos cargados de
valencias simbólicas. Baste enunciar
los principales:
-La escuadra, el triángulo, la
plomada
-El mandil o delantal, simbólico del
"trabajo" (masónico) con sus signos
distintos en los diferentes grados
(dos, tres rosetas azules en los
grados 2º y 3°; la tau griega
invertida en los demás grados,
etc.).
-Las llamadas "joyas", es decir las
insignias características de cada
cargo.
-El suelo ajedrezado, las columnas,
los 3 grandes candelabros,
el friso adornado por un cordel con
nudos, el hemiciclo de bóveda
azulada y estrellada (7 estrellas),
al cual se asciende por 3 peldaños,
el mallete o mazo, una espada
flamígera, un peñasco o piedra, [11]
etc., de la "logia, templo o
cámara", o sea, la sala o lugar en
reunión.
1.4. Los ritos
De ordinario el rito comprende tanto
el mito, la palabra, el relato, como
la acción, los gestos; designa la
ceremonia completa. En la masonería
se llama "Rito" al sistema de
reglas, preceptos, de acuerdo con
los cuales se practican o realizan
las ceremonias y se comunican las
instrucciones de los grados. Los
ritos son o pueden ser comunes a
varias Obediencias [12] masónicas.
Cada rito está estructurado en un
número determinado de grados, si
bien son esenciales los tres
primeros (aprendiz, compañero,
maestro), sin los cuales propiamente
no hay masonería. Según la
Declaración de la Conferencia
Episcopal de Alemania[13], las
palabras y los gestos simbólicos de
los rituales masónicos son de signo
"sacramental" , o sea, eficaces por
sí mismos en orden a lograr su
significado, a saber, la auténtica
transformación del hombre: La
espiritualidad de la masonería se
fundamenta en los ritos y símbolos
masónicos, no en creencias
dogmáticas, absolutas y reveladas,
ni en la acción y gracia divinas.
Los ritos son un entramado de
símbolos. Ya en la preparación de la
iniciación "el Guardián Exterior
despoja al candidato de su chaqueta,
chaleco, corbata y de todos los
artículos de metal que lleve... Su
camisa se desabrocha y se abre para
dejar el pecho izquierdo al
descubierto; el guante derecho se
enrolla sobre el codo. La pernera
izquierda de su pantalón se enrolla
sobre la rodilla. Se le quita el
zapato derecho y se le sustituye por
una zapatilla. Se le coloca
alrededor del cuello un cordón
anudado…Se cubren los ojos con un
capuchón". Dados los golpes
estatuidos en la puerta e iniciada
la marcha, el candidato debe "andar
colocando los pies en forma de
escuadra", etc. Basta leer el texto
del rito de iniciación para captar
cómo todo el rito está entretejido
de simbología [14]. Lo mismo puede
afirmarse de su interpretación de la
historia en clave masónica en las
Constituciones originarias, las de
Anderson (año 1723). He aquí algunos
epígrafes o títulos de sendos
capítulos: "El Gran Arquitecto y
Adán, el primer masón", "el arca
masónica de Noé", "Abraham, el
Transmisor del Arte (= Masonería)",
"Israel, pueblo masónico", "Moisés,
Gran maestro Masón", etc. [15].
La simbología masónica es como un
idioma distinto del hablado en la
vida ordinaria o fuera del contexto
masónico. Quien desconoce el inglés
no capta el sentido de lo escrito en
dicha lengua aunque sepa deletrear
sus signos o letras por ser latinas,
no sánscritas ni hebreas. Lo mismo
acaece con la compleja simbología
masónica.
2. LA ESCALA DE LOS GRADOS EN LA
MASONERÍA
Los grados son como peldaños en el
camino de iniciación y de ascenso
hacia el vértice de la pirámide,
hacia la cima de la perfección
masónica. Los tres primeros, los
llamados "simbólicos o masonería
azul" en el Rito Escocés Antiguo y
Aceptado, a saber, "Aprendiz,
Compañero y Maestro", designaciones
idénticas a las de los grados o
categorías profesionales de los
gremios medievales de la
construcción, son el cimiento de la
masonería y uno de los Landmarks
en la masonería regular de suerte
que, si faltan, no puede llamarse
masonería. Los masones del primer
grado conocen solo lo relacionado
con él e ignoran lo de los restantes
grados, a saber, 33 en el Rito
Escocés Antiguo y Aceptado que es
con mucho el más extendido, 90
grados el Rito Misraim, 9 el Rito de
York, etc. Por tanto, para la
mayoría de los iniciados queda
invisible una parte mayor o menor de
los grados y de la masonería. De los
aproximadamente 3.000 masones,
existentes ahora en España, solo
unos 250 se hallan en la cima del
grado 33º. No sin razón, una de las
máximas autoridades masónicas
“Albert Pike reconoce que en los
rituales de los primeros grados la
propia Masonería engaña a sus
adeptos para luego revelarles la
verdad en los grados superiores" (p.
4).
No obstante, un masón grado 33, León
Zeldis, "gran figura de la masonería
regular de Israel" se lamenta de la
degradación de la masonería en las
últimas décadas. Entre otras causas,
que deben remediarse con urgencia,
destaca el hecho lamentable de que
"las Grandes Logias practican una
política de puertas abiertas,... y
organizan reuniones multitudinarias
de iniciación que un día confieren
los tres primeros grados a una gran
cantidad de candidatos y al día
siguiente les inician en los Altos
Grados hasta el 32" (pp. 636-638).
3. LAS LOGIAS ENCUBIERTAS
Se llaman así las logias cuya
existencia es conocida solamente por
los masones pertenecientes a las
mismas y a los grados superiores
(30º-33º). Sus miembros suelen ser
personalidades del ámbito político,
literario, militar, etc., que de esa
forma infiltran la concepción
masónica más fácil y eficazmente en
su entorno socio-cultural. Las
logias encubiertas son como la
espina dorsal de la masonería por su
influjo, tan eficaz como invisible,
en el organismo socio-político,
cultural y ético-moral. En ellas las
personas más representativas e
influyentes están agazapadas y
dispuestas a lanzarse, si reciben la
orden. La búsqueda de un alijo de
droga, guardada en una logia en
Calabria (Italia), permitió
"descubrir 26 logias masónicas. De
ellas solo 4 eran conocidas; las 22
restantes eran logias encubiertas”
[16]. Sería interesante un estudio
que estableciera la proporción entre
los políticos, profesores,
periodistas, jueces, etc., masones y
no masones en esa región (la punta
de la bota italiana) con algo más de
dos millones de habitantes.
Todas las obediencias masónicas
tienen logias encubiertas. En
España, la Logia Europa (Barcelona),
integrada en la Gran Logia o
masonería regular, está formada
especialmente por políticos sobre
todo del PSOE. Los masones
camuflados de CIU pertenecen más
bien a la logia encubierta de la
Gran Logia Simbólica o masonería
irregular. En el año 2002 un masón
de los grados altos me preguntó:
¿Por qué, en su Diccionario, habla
de logias encubiertas tanto del PSOE
como de CIU, pero nada dice del PP?
Dígame nombres y su logia figurará
en la próxima edición. Espero
confirmar por otra fuente la
condición masónica de los tres altos
cargos del PP, cuyos nombres y
apellidos pronunció. Tengo como
norma no escribir nada comprometido
de la masonería a no ser que me
conste al menos por dos fuentes
consideradas por mí como fidedignas.
De la Cierva habla de la Logia
Propaganda Due (P2), la de Licio
Gelli, logia encubierta del Grande
Oriente (masonería irregular)
(pp.204-249) y hasta pone la lista
(nombre, profesión, etc.) de 922
miembros (pp. 213-238). Entre ellos
figura Silvio Berlusconi (actual
jefe del gobierno italiano), Roberto
Calvi (presidente del Banco
Ambrosiano), el banquero Michele
Sindona, etc. Cuando fue descubierta
por la policía italiana, entre los
afiliados a la P2 había 3 miembros
del Gobierno italiano, 43 del
Parlamento, 54 altos funcionarios,
183 altos oficiales del Ejército, de
la Marina y de las Fuerzas Aéreas,
19 jueces, 58 profesores
universitarios y varios propietarios
de periódicos. Pero no dedica un
apartado a las logias encubiertas,
vacío muy difícil, por no decir casi
imposible de llenar, dada su
naturaleza.
4. LAS ORGANIZACIONES/PANTALLA
Son organizaciones sin relación
visible con la masonería, pero
totalmente dependientes de su
pensamiento y directrices, cuyos
directivos son, o masones
generalmente no conocidos como tales
o no masones, pero de docilidad muy
probada al talante y proyectos
masónicos.
La táctica y el secreto masónicos
impiden o al menos dificultan en
gran medida conocer con certeza
cuáles son estas organizaciones,
sobre todo mientras están en
funcionamiento e influjo vivo.
4.1. De naturaleza y finalidad
educativas
La Gran Logia de España (= GLE)
ofrece un buen ejemplo cuando su
maestre Francisco Esteva señala, en
1925, como prioridad la "escuela
laica a fin de conseguir un cambio
de valores y mentalidad en España".
Para ello propone la creación de una
Liga de Enseñanza (en 1933 Liga de
Enseñanza y Educación) encargada de
propagar los principios democráticos
y laicistas por medio de
conferencias, congresos,
publicaciones -periódicas o no-,
cursos, educación física, artística
y capaz de elevar peticiones al
gobierno, etc. Esta Liga podía estar
vinculada a otros centros de
pensamiento para no comprometer a la
masonería, pero todos sus directivos
reales debían ser masones a fin de
no exponerse a perder el control de
la misma. Un documento dirigido a
todas las Logias y Triángulos [17]
de la GLE destaca a esta Liga "entre
todas las instituciones profanas
fundadas y regidas por masones" como
"la que quizás merece una mayor
colaboración por parte de todos los
hermanos" [18].
La masonería ha estado siempre muy
interesada en la educación.
Propugna "la libertad de enseñanza",
pero entendida no como la libertad
de los padres de enviar a sus hijos
a un centro escolar de un ideario
concorde con sus creencias y deseos,
sino "la libertad de cátedra", o
sea, que cada profesor pueda
impartir la enseñanza que quiera al
margen de un posible ideario
determinado del centro y de la edad
de los alumnos. Es lo llamado por
algunos masones "escuela omnilateral
laica positiva [19]". Ha bastado que
un diputado socialista masón dijera
que la reforma para la calidad de la
enseñanza favorecía "la enseñanza
privada" en contra de "la pública"
para que se haya ido repitiendo,
como su eco, en cada provincia,
etc., la oposición entre la
enseñanza privada y la estatal,
especialmente por la CEAPA,
confederación de padres de alumnos
en la enseñanza estatal. Parece como
si se pretendiera imponer el
laicismo como "religión oficial",
como si laicismo se confundiera con
laicidad y con libertad de enseñaza
o de educación.
El 29.11.1977 el diario "El País”,
siempre muy interesado y de forma no
desfavorable por los problemas de la
Masonería y la Internacional
Socialista" (p. 497), informaba de
la presentación pública de la
masonería en España, hecha por "las
tres cabezas visibles del Gran
Oriente" (Jaime Fernández Gil
Terradillos, Antonio de Villar Massó
-quien pronto sucederá al anterior
en su función de Gan Maestro- y
Antonio García Horcajo). Los tres
"reconocieron que la Institución
Libre de Enseñanza, creada por el
masón Francisco Giner de los Ríos
"nació como una idea masónica"" (p.
497). La Institución Libre de
Enseñanza "controló la Residencia de
Estudiantes" y representa "un
horizonte tan genuinamente masónico
como la secularización de la
enseñanza, de la cultura y de la
sociedad" (p.465). "La Institución
Libre de Enseñanza, cuyos
dirigentes, incluso en los
frecuentes casos de que fueran
masones, se preocupaban de no
confesarlo abiertamente, y a la que
tanto admira José Mª Aznar, es un
ejemplo claro de Masonería
Invisible" (p. 602). Algo similar
puede afirmarse de la actual
Residencia de Estudiantes. El 27 de
diciembre del 2002, en la Residencia
de Estudiantes, se firmó el convenio
que permitirá restaurar el edificio
histórico de la Institución Libre de
Enseñanza, "un laboratorio
espiritual" según su director actual
Francisco García Velasco. El
Presidente del Gobierno, José Mª
Aznar, mostró su satisfacción porque
"los valores de la Institución Libre
de Enseñanza se vean perpetuados en
el sistema educativo español"[20].
Lo mismo puede decirse de la
Fundación Cives instituida en
1996 en Madrid con el objetivo
de"promover la ciudadanía plena en
un estado social y democrático de
Derecho, colaborando en la
realización, efectividad y expansión
de los Derechos Humanos universales
y constitucionales, tomando como
fundamento de su actuación la
filosofía del humanismo laico"
(sería más acertado calificar de
"laicista"). "Basa sus actividades
en el ideal pedagógico de la
Institución Libre de Enseñanza". Sus
actividades abarcan tres sectores, a
saber, las relacionadas con cursos
de formación para el profesorado
[21], los seminarios dirigidos a la
comunidad científica y las jornadas
de reflexión. La Fundación Cives
promueve también la Plataforma
Ciudadana por una Sociedad Laica
(laicista), presentada en Madrid el
23.X.2002 y apoya las actividades de
la Liga Española de la Educación
y Cultura Popular [22].
4.2. En los medios de
comunicación social
La actuación con la cara tapada o
indirecta, o sea, enmascarada tras
organizaciones/pantalla es típica de
la masonería también en el campo de
los medios de comunicación social.
Algunos documentos masónicos
muestran cómo actuaba la masonería
argentina en la primera mitad del s.
XX por medio de periódicos creados,
sostenidos y dirigidos por sus
adeptos o por sus simpatizantes,
pero de tal manera que lo ignoraran
los lectores a no ser los que lo
dedujeran del contenido de sus
artículos y editoriales o del
"estilo" o talante de cada
publicación. En este caso concreto
se trata de diarios de ideas tanto
liberales como socialistas [23].
Creo que la vinculación del grupo
PRISA, llamado vulgarmente "imperio
de Polanco" (periódico El País, la
cadena de radio SER, etc.), con la
masonería es ya un secreto a voces.
Para disipar cualquier duda residual
más de un masón me ha confirmado esa
vinculación de El País precisamente
con la masonería irregular, la más
anticristiana y tradicionalmente
militante contra la Iglesia
católica. Lo publican dos síntomas
inequívocos de lo masónico, a saber,
el silenciamiento de Jesucristo Dios
y el ataque sistemático, a tiempo y
a destiempo, contra la Iglesia,
contra los miembros de la jerarquía
católica, contra su doctrina
dogmática, moral, etc. ¿Pero esto se
debe a la condición masónica de
Jesús Polanco, José Luis Cebrián,
etc., los cuales, como es lógico,
imprimen el sello masónico en sus
medios de comunicación social o
estos, además, merecen la
calificación de
organizaciones/pantalla de la
masonería irregular?
4.3. Instituciones políticas y
económicas
Ricardo de la Cierva alude a varias
de indiscutible influjo y las
describe. Las encuadra en la
Masonería Invisible, pues, fundadas
o dirigidas por masones, desarrollan
actividades aparentemente ajenas a
la masonería, pero a impulsos de los
proyectos e ideal masónicos. Aunque
abiertas ordinariamente a no
masones, su "filosofía" y sus
directrices son masónicas. Baste
enunciar ahora la mayoría y exponer
el desarrollo de las más
importantes.
a) Los grupos de la Tabla Redonda
(p. 602, 609 ss.), sociedad secreta
creada en 1891. Sobre ellos se
estructuró la trama del Royal
Institutte of International Affairs.
b) El Royal Institute of
International Affairs (RIIA),
creado en 1919 en Londres, pero con
una rama en EE.UU., llamada CFR (pp.
602, 609).
c) La sociedad secreta Order
Skull and Bones = "Orden de la
calavera y de los huesos" (su
emblema: una calavera con dos huesos
cruzados), llamada también
simplemente The Order; "La
Orden", en EE.UU., fraternidad
erigida en la universidad de Yale en
1832, es una orden masónica
"salvaje", independiente, o sea, no
inscrita en ninguna Gran Logia
regular. Su "trama de poder brotaba
de las ideas del iluminismo con las
del idealismo hegeliano" (p. 587).
El número de sus miembros vivos no
suele rebasar el de 600. Presidentes
de EE.UU. iniciados en ella: Theodor
Roosevelt y William Howard Taft
(afiliados también a la masonería
regular), George Bush I y II (el
actual presidente de EE.UU.), el
Secretario de Estado George C.
Marshall (el del "Plan" homónimo de
ayuda a Europa), etc. (pp. 579-585).
d) La Sociedad Fabiana (SF)
(pp. 602-608) que debe su nombre al
"dictador" romano Q. Fabio Máximo,
llamado Cunctator (= "El
Lento, El Precavido") por sus amagos
de lucha con Aníbal hasta que le dio
el golpe definitivo. Orientó la
fundación del Partido Laborista. Ha
dominado en las universidades de
Oxford, Cambridge y Harvard así como
en medios de comunicación de influjo
mundial (New York Times,
etc.). Su obra actual más
representativa e influyente es la
London School of Economics and
Political Science. Han sido
alumnos suyos Fernando Morán, F.
Fernández Ordóñez, Narciso Serra,
Luis A. Rojo, Ramón Tamames, Paul
Preston, etc. Pienso que la
vinculación de la SF con la
masonería resulta bastante
laberíntica y más intuida que
demostrada.
e) El Council of Foreign
Relations (CFR) (pp. 609-614),
nombre del Royal Institute of
International Affairs en EE.UU.,
implantado en Nueva York (1921) por
el banquero y masón J. Pierpont
Morgan. Integrado por 3.400 personas
(año 1999, el doble que en 1976), de
ordinario las más influyentes en el
gobierno, negocios, banca,
comunicaciones e intelectualidad de
EE.UU. La mitad de sus miembros son
masones, bastantes de ellos de la
B"naï B"rith = "Hijos de la
Alianza" en hebreo), Obediencia
masónica integrada ahora por 600.000
judíos, a cuyas reuniones pueden
asistir solamente los judíos. Al CFR
pertenecen los masones H. S. Truman,
Lyndn B. Johnson, Gerald. R. Ford,
G. Bush I, W. J. Clinton, H.
Kissinger, los miembros de la
familia Rockefeller, también grandes
personalidades que no han sido o no
son masones (John, Robert y Edward
Kennedy, Dwight D. Eisenhower, R.
Nixon, etc.).
f) El "Bilderbergroup",
también "Bilderbergconferentie"
o "Club de Bilderberg" (BG)
(pp. 614-618). Miembros del CFR
forman el núcleo que crea el BG por
medio de Joseph Retinger, un sueco
de origen judío polaco, alto grado
de la masonería. Su denominación
procede del nombre de la localidad
holandesa, en la que está ubicado el
hotel Oosterbeek, local de su
asamblea constitutiva en mayo de
1954 bajo la presidencia del
Príncipe consorte Bernardo de Lippe,
también masón. "La financiación del
BG corre a cargo del grupo
Rockefeller, la Casa Rothschild, la
Banca Dillon Read, la Banca Warburg,
la banca Lehman y dos instituciones
muy vinculadas al mundialismo: el
Fondo Monetario Internacional y el
Banco Mundial"
(p. 614). Al parecer está formado
por:
-Un círculo interno: el Steering
Committee o "Comité de
Dirección", compuesto por 24
europeos y 15 americanos (EE.UU.).
De estos últimos casi todos
pertenecen al CFR.
-Además algunos de estos,
pertenecientes todos al CPR,
integran un círculo reducido: el
Bilderberg Advisory Committee o
"Comité consultivo". Su Secretario
general por parte de EE.UU. es D.
Rockefeller.
-El círculo más exterior está
compuesto por los invitados
ocasionales y por lo afiliados
permanentes. Todos son ciudadanos
prestigiosos e influyentes, con o
sin actividad oficial en los
gobiernos de sus respectivos países.
Durante tres días exponen de manera
informal sus puntos de vista sobre
los asuntos económicos y políticos
internacionales para, con su propia
experiencia, aportar un
entendimiento de tales problemas y
de sus implicaciones. Aunque se
trata de una reunión (Conferentie)
en la que no se toman decisiones ni
publica sus conclusiones, sus
discusiones influyen en tomas de
posturas posteriores. "Los debates y
conclusiones de las sucesivas
asambleas del BG se mantienen en
estricto secreto, pero el interés de
los medios se concentra en la lista
de participantes" (p. 616). He aquí
el nombre de algunos españoles
participantes: Esperanza Aguirre
(1998, 1999, 2000), Joaquín Almunia
(1998), Enrique Barón (1988), José
Luis Cebrián (1988,1993), Rodrigo
Rato (1991, 1994), Narciso Serra
(1989, 1991), Javier Solana (1998,
1999, 2000), Pedro Solbes
(1999,2000), la Reina Sofía (1991,
1992, 1994, 1996), etc. El BG es una
sociedad secreta, satélite del CFR.
Nada sabemos sobre los criterios que
utiliza para el reclutamiento y la
invitación a sus miembros, que no
asisten a"las reuniones a título
privado, sino en virtud de sus altos
puestos... El BG, como su matriz el
CFR, es una promoción masónica" (p.
618).
g) La Trilateral (pp.
618-620). Una selección del BC, del
CFR, de la B"nai B, rith más un
grupo de japoneses constituyeron en
noviembre de 1972 la Trilateral
Comisión en una reunión
confidencial, a la cual asistieron
D. Rockefeller líder del BG, George
S. Franklin dirigente del CFR, Max
Kohnstam, etc. Constituida, por tres
años, prolongó su existencia y
actividades por tres años más
(Kyoto, 1975), y desde este año
indefinidamente. Su nombre alude,
según unos, a los "tres lados"
(EE.UU., Europa, Japón) y, según
algunos, también al "triángulo" de
innegables resonancias masónicas.
Figuran como promotor el judío de
ascendencia polaca: Zbigniew
Brzezinski, autor de Entre dos
eras: el papel de América en la era
tecnotrónica, que es "como el
fundamento ideológico de la
Trilateral", y como patrón de
operaciones David Rockefeller. Sus
miembros proceden de los ámbitos
políticos, financieros, medios de
comunicación social, etc. Según el
informe de la Comisión parlamentaria
italiana encargada de investigar lo
de la Logia P2 (Relazione della
Comissione parlamentare d"lnchiesta
sulla Loggia Massonica P2) la
Trilateral es próxima y afín a la
masonería. Miembros españoles de la
Trilateral: el financiero Claudio
Boada, el socialista Julio Feo
(asesor de Felipe González), Miguel
Herrero de Miñón (miembro del Comité
Ejecutivo de la Comisión desde
1995), Victoria Camps, la académica
de la Historia Carmen Iglesias,
Emilio Ibarra, el masón Antonio
Garrigues Walker (vicepresidente de
la sección europea), etc.
Ciertamente una cosa es la fundación
del BG, de la Trilateral, etc., obra
de masones que hasta cierto punto
pueden dejar marcada la orientación
de estos organismos. Otra que su
dirección sea necesariamente
masónica como sin duda lo es cuando
está al frente un miembro de la
familia Rockefeller. Y, en fin, otra
que puedan ser catalogados como
organización/pantalla de la
masonería. Aunque el secreto
masónico dificulta mucho la
identificación de cada miembro y del
organismo en cuanto tal, todos los
síntomas e indicios convergen en la
misma dirección. Invito a que
alguien demuestre que estas
exposiciones, hilvanadas en torno a
la monumental obra de Ricardo de la
Cierva, carecen de fundamento.
5. LA MASONERÍA Y LAS SECTAS
La masonería, sobre todo la
marginal-ocultista, ha sido y es
como la matriz o el terreno abonado
para el rebrote de sectas. No hace
falta decir que tomo la palabra
"secta" en su sentido técnico [24],
no en el vulgar, coincidente en gran
medida con el de los medios de
comunicación social, que identifica
"secta" y"secta destructiva". De las
20.000 sectas, inventariadas e
informatizadas por J. Gordon Melton
y su Institute for the Study of
American Religions (Universidad
de Sta. Barbara, California) sólo
unas 200 (el 1 %) son destructivas,
o sea, matan a sus adeptos o a las
personas que, según sus adeptos, se
les oponen. Es una calumnia e
injusticia graves atribuir al 99% lo
que solo corresponde al 1 %.
El influjo de la masonería en no
pocas sectas suele mantenerse
secreto o, si se prefiere usar la
terminología masónica, discreto. Por
ello puede ser calificado como
"invisible". Pero no cabe duda de
que ha sido un influjo eficaz y que
manifiesta la capacidad creativa de
los masones. Varios quedan tan
absorbidos por la secta fundada por
ellos que permanecen en la
masonería, pero solo en estado
durmiente. A veces se debe a que ya
no les llena la actividad ni la
ideología de la masonería. La
consideran sin vigor y caída en la
rutina, motivo por el cual algunos
masones conservan la "doble
pertenencia" a su logia masónica y a
la secta de impronta masónica y de
reciente creación. He aquí una
exposición graduada del influjo
masónico en las sectas.
No es fácil detectar el influjo
"invisible" de la masonería a través
de las sectas, vinculadas de un modo
u otro con ella. Piénsese, por
ejemplo, en el esoterismo teosófico
como factor promotor y determinante
de la difusión del budismo en
Occidente [25] desde el año 1875
(fundación de la primera "Theosophical
Society") hasta el 1962, inicio
de otra oleada: New Age o
Nueva era (p. 603, 622-629). La
pareja formada por la rusa Helena P.
Blavatsky y el coronel
norteamericano Henry Steel Olcott
(fundadores de la Sociedad Teosófica
[26]) eran masones y dedicados al
espiritismo, al ocultismo. Fueron
los primeros occidentales en "tomar
el triple Refugio", rito oficial de
incorporación al budismo, el
25.5.1880 en Sri Lanka (Ceilán).
Inmediatamente se enfrentan a las
misiones cristianas, en su gran
mayoría anglicanas por influjo del
colonialismo ingles. Forman un
Comité de defensa del budismo, que,
en 1881, publica un Catecismo
budista a imitación del
catecismo cristiano y para
reemplazarlo. Cuando el gobierno
nacionaliza el sistema escolar, la
Sociedad teosófica tiene allí más de
400 escuelas.
El 5.8.1875 el masón Jules Ferry
afirma algo que vuelve a oírse en
nuestros días en España [27], aunque
ahora suele hablarse de "ética", no
de "moral": "Podría demostrar que no
son los dogmas los que han sostenido
la moral, sino, al contrario, la
moral la causa de que los dogmas se
mantengan. La prueba es el
budismo..., que tiene una moral,
principios, un ideal verdaderamente
tan puro al menos y tan excelso como
el ideal cristiano más exigente y
refinado…Además, en el budismo no
hay penas ni recompensas [28]. Es
una moral que se tiene en pie por sí
sola". Siete años más tarde consigue
una votación favorable al laicismo
en la enseñanza estatal de Francia.
El catecismo católico es reemplazado
por manuales de educación ética y
cívica, elaborados desde la
filosofía moderna occidental y desde
la tradición oriental, evidentemente
también la budista.
Por su parte, los masones, al menos
como tendencia generalizada por
parte de muchos en las Sociedades
teosóficas y fuera de la misma, han
promovido la expansión del budismo
en Occidente porque la masonería
considera al budismo como la
religión de creencias más afines a
lo común a todas las religiones, que
es lo que podría ser enseñado en las
escuelas en lugar de "una religión
determinada". Creen que la masonería
está por encima de todas las
religiones y que –más que una
religión- es "la religión universal,
eterna e inmutable [29]." Parecen
desconocer que no existe "la
religión común, universal", "lo
común a todas las religiones", como
no se habla lo común a todos los