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LA
VICEPRESIDENTA es experta en sofismas. Ya dijo en su día que el
matrimonio era un derecho que no se podía negar a los homosexuales
(y nadie se lo negaba, siempre tuvieron ese derecho y muchos lo
ejercieron, sólo que el matrimonio implica dos sexos), y ahora dice
que la asignatura de religión no puede condicionar el futuro de los
alumnos, pero, por lo que se ve, no importa que las matemáticas o la
lengua sí lo condicionen. Interesante. Claro, ella se refiere a que
no puede condicionar el futuro profesional. Pero, ¿qué pasa con el
futuro cultural y humano? Dice que quien quiera estudiarla, puede.
Pero nadie se engaña sobre el destino de una asignatura optativa no
evaluable (cosa jamás vista, por cierto, y menos en esos niveles de
la enseñanza). Quizá tema De la Vega que alguien explique a los
niños que hay que perdonar a quien nos hace daño y amar a los
enemigos, que todos somos iguales sin distinción alguna, porque
todos somos hijos de Dios, y otras ideas peligrosas que sólo pueden
encontrarse en las enseñanzas de Jesucristo. Que sea voluntaria,
pero hágala evaluable como le han pedido tres millones. Ellos ya
saben cuánto condiciona el futuro de sus hijos. Y a los demás en
nada se les afrenta. Déjenos en paz.
psanchez@udc.es
La Voz de Galicia y Arvo Net,
domingo 24 de julio de 2005
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SECCIÓN
EDUCACIÓN
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