Natalia López Moratalla
Catedrática de Bioquímica
Universidad de Navarra
24 de mayo de 2005
La Gaceta de los Negocios
Un nuevo artículo, publicado el
19 de Mayo en Science
por el grupo de coreanos del
equipo de Hwang, da un paso más
en la producción de células del
tipo embrionario, lográndolas
con la dotación genética de un
enfermo varón. Ellos le llaman
transferencia nuclear (NT), que
es lo que es, pero enseguida se
empieza a hablar de clonación. Y
de nuevo salta el manido tema de
si hay o no diferencia real, y
por tanto ética, entre la
clonación humana reproductiva y
la clonación terapeútica,
vituperada la primera y alabada
la segunda. Un tema que intenta
debatirse desde la "opinión"
como si no fuera un tema en el
que la ciencia tiene la palabra
rigurosa. Inmediatamente el
Ministerio de Sanidad se
reafirma en la necesidad de
cambiar la legislación para
aprobar en España la clonación
terapéutica mostrando una vez
más una ignorancia acerca de
esta biotecnología y una
obsesión por producir y destruir
embriones que raya en lo
extraño.
Pero lo que han hecho los
coreanos no es clonar al
paciente, sino simplemente una
transferencia del núcleo de una
célula precursora de la piel a
óvulos humanos. Inducen a
continuación artificialmente
unas divisiones de este óvulo
con un núcleo que no es el suyo
(y a esto le han llamado NT-blastocisto)
y de ahí cultivar células que
tienen obviamente
características de célula madre
del tipo embrionario puesto que
proceden de la multiplicación de
un óvulo. No saben si serán
estables, si se podrán usar para
investigar (ojalá si) y si algún
día lejano podrá pensarse en un
uso terapéutico (por ahora está
desechada científicamente esa
posibilidad).
Clonar es transferir un núcleo a
un óvulo y reprogramar la
dotación genética de ese núcleo
para que empieza a emitir el
programa genético por el
principio. Cuanto más complejo
es el individuo más difícil es
la segunda parte del proceso, la
reprogramación genética. Por
ello en monos y humanos no es
factible hoy por hoy. Puede ser
que algún día si llegamos a
saber "reprogramar" la
información genética de la
célula del paciente o del sano
se consiga un embrión, y
entonces se podrá decir que se
ha logrado una clonación.
Lo que han hecho es, como bien
dicen, es derivar células madre
embrionarias especificas de un
paciente desde un "blastocisto
de transferencia nuclear". Un
blastocito con apellido que es
una forma de decir que es un
sucedáneo de embrión en fase
blastocisto.
No mezclemos la falta de ética
de crear embriones (por el
método que sea) para investigar
con ellos. Los científicos somos
gente más seria y con más
imaginación. No llamemos
clonación terapéutica a una
simple transferencia de un
núcleo de una célula de un
paciente porque no es ni
clonación ni terapéutica. No
estropeemos más las leyes; y,
sin embargo, y con la
responsabilidad que concierne a
los legisladores vigílese
legalmente que el tratamiento
hormonal que requieren las
jovencitas donantes de óvulos no
sea una imprudencia peligrosa
para ellas, injusta e
injustificable, para "casi
nada".