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PENSAR PENSAMIENTOS VS LA LÓGICA DEL CORAZÓN (Antonio Orozco Delclós)

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PENSAR PENSAMIENTOS VERSUS LA LÓGICA DEL CORAZÓN

Por Antonio Orozco Delclós
Arvo Net

 Muchos pensadores en la historia han gastado su tiempo en pensar pensamientos. Han hallado "lógicas aplastantes" que el tiempo ha laminado sin compasión.
Más vale volver una y otra vez a la realidad.

 

El mejicano Salvador Elizondo, dedicó a Octavio Paz un curioso microrelato titulado El grafógrafo. Dice así:

«Escribo. Escribo que escribo. Mentalmente me veo escribir que escribo y también puedo verme ver que escribo. Me recuerdo escribiendo ya y también viéndome que escribía. Y me veo recordando que me veo escribir y me recuerdo viéndome recordar que escribía y escribo viéndome escribir que recuerdo haberme visto escribir que me veía escribir que recordaba haberme visto escribir que escribía y que escribía que escribo que escribía. También puedo imaginarme escribiendo que ya había escrito que me imaginaría escribiendo que había escrito que me imaginaba escribiendo que me veo escribir que escribo». Joseluis González, experto en microrrelatos, apostilla: «Notará [el lector] en el acto lo empalagosos que pueden ser el orden y la lógica del propio y solo yo, esa sabiduría exclusiva de arañas y animales: "Hay que tolerarlo todo, menos la intolerancia". Pues eso.» (*). 

Muchos pensadores se encuentran en la historia que han gastado buena parte de su tiempo en pensar pensamientos. Desde luego su mente estuvo en contacto con la realidad y de su consistencia obtuvieron una verdad: «escribo». Y comenzaron a darle vueltas con lógica rigurosa, se enamoraron de la lógica, sobre todo de su lógica. Pero se olvidaron de volver a la observación de la realidad. ¿Qué hay escrito en realidad? ¿Qué es lo que la realidad ha escrito para que yo lo lea?

Inmersos en la espiral de su lógica espiral han construido sistemas de pensamiento lógico. Cuadrados. Cerrados. Así han nacido las ideologías. Pensando pensamientos deduzco que la realidad, la vida, la historia han de ser «así», tal como yo lo pienso. Y si no es así, ¡peor para la realidad!. Tratan de embuchar la realidad en sus esquemas apriorísticos, como quien trata de meter un elefante dentro de su trompa. Así operan todos los «ismos» con pretensiones de totalidad: empirismo, racionalismo, subjetivismo, idealismo, relativismo, pragmatismo, marxismo, liberalismo… ¿Y el cristianismo? El cristianismo no es una ideología, no tiene pretensiones de totalidad. No pretende decir ante todo cómo son las cosas, sino qué se debe hacer, cómo debe comportarse la persona para salvarse. No es un sistema cerrado de ideas concatenadas y no cesa de contemplar la realidad tanto la divina como la humana. De ahí que el cristianismo haya echado raíces en todas las culturas, las culturas se enriquecen con la inspiración cristiana y la historia atestigua que la llamada civilización occidental, la del progreso, ha sido posible gracias al cristianismo. El buen cristiano no teme a la realidad, al progreso de la ciencia o de la técnica, al pluralismo en las ideas, etc., defiende todo esto. En muchas ocasiones, hoy mismo se queda solo defendiéndolo. Sabe que la realidad es lo que es y sigue siendo real aunque se piense al revés. Aunque la piense a «mi modo» (in my way), la realidad es a «su modo». Y si la pienso a mi modo no es peor para la realidad, es peor para mí.

Desde luego, la realidad es hasta cierto punto transformable y la persona es real en medio de una vasta realidad que requiere ser moldeada y mejorada. No a capricho, sino según las propias «leyes» de la realidad, en otros términos, según su «naturaleza». Yo puedo utilizar la ley de la gravedad, pero no puedo eliminarla. Yo debo ejercer mi libertad, pero no eliminando la libertad encadenándome a lo que sea.

Muchas veces creemos estar en posesión de una "lógica aplastante", capaz de "aplastar" dialécticamente a cualquiera. Es éste, con frecuencia, el momento más lógicamente débil de nuestro discurso. La lógica se precisa para pensar correctamente, y todos somos deudores de Aristóteles. Pero es insuficiente para entender la realidad y mejorarla. Debemos respetar la realidad, comenzando por las personas, por el mero hecho de ser personas, por encima de su idiosincrasia, tamaño, cultura, religión, ideologías, etc. En la película «Una mente maravillosa», se narra la biografía del matemático y premio Nobel John Nash (en la foto)interpretado magistralmente por Russell Crowe. Las palabras de Nash al recibir el preciado galardón, fueron las siguientes:

«Siempre he creído en los números, en las ecuaciones y la lógica que llevan a la razón. Pero después de una vida de búsqueda, me digo: ¿qué es la lógica? ¿quién decide la razón? He buscado a través de lo físico lo metafísico, lo delirante y vuelta a empezar. Y he hecho el descubrimiento más importante de mi carrera, el más importante de mi vida: sólo en las misteriosas ecuaciones del amor puede encontrarse alguna lógica. Hoy estoy aquí esta noche [dirigiéndose a su mujer, presente en la sala] gracias a ti. Tú eres mi única razón de ser; eres todas mis razones. Gracias.»

Antonio Orozco Delclós
 


(*) En «Dos veces cuento, Antología de microrrelatos», Edición: Joseluis González, Prólogo: Enrique Anderson Imbert, Editorial: EIUNSA, 2ªed. 1999.

 

Enviado por Arvo Net - 02/02/2010 ir arriba

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