Por Lluís Pifarré
Con motivo de la aprobación en el “Parlament
de Catalunya” de la Ley del Código de
Familia, que permitirá la adopción de niños
por parejas homosexuales, la “consellera” de
Bienestar i Família de la Generalitat de
Catalunya, Ana Simó, en declaraciones a
“La Vanguadia” (3-IV-05)
muestra tal pétrea convicción sobre la
conveniencia de esta reforma, que “pide
disculpas” por tener que responder a las
preguntas sobre lo que considera simples
“obviedades”
Tales férreas convicciones de la “consellera”,
invitan a plantear a esta reforma de
adopción, algunas consideraciones, quizá no
tan “obvias”, basados en acreditadas
investigaciones[i],
que hace innecesario “pedir disculpas” por
expresarlas. Veamos algunas de ellas:
-. Debido a su
promiscuidad, las uniones de parejas
homosexuales se rompen cinco veces más que
las heterosexuales, lo cual no garantiza
suficientemente la estabilidad del niño para
su adecuado desarrollo humano.
-. Los niños
necesitan contar con modelos de identidad
masculina y femenina, puesto que de no ser
así, les será complicado entender la
complementariedad entre los sexos.
-. Teniendo en
cuenta que las parejas de homosexuales son
una escasa “minoría”, los niños educados
bajo su amparo, difícilmente se sentirán
iguales a los demás, ya que se preguntarán:
¿porqué mis amigos tienen papá y mamá, y yo
no?, o quizá: ¿qué es una mamá?
.- Siendo los
niños las personas más vulnerables de
nuestra sociedad, exigen cuidados especiales
en un ambiente de normalidad, con lo que no
se debe hipotecar su desarrollo al dictado e
intereses de la agenda política de una
minoría.
Siguiendo
fragmentariamente la entrevista, la
consellera, da un giro a lo que considera
simples “obviedades”, cuando afirma que “se
trata de poner racionalidad y sentido común
a esta cuestión”, y de paso, recuerda el
manido argumento de que “hay que evitar
cualquier discriminación para adoptar, en
función de la orientación sexual”. Siempre
es de agradecer la alusión a la racionalidad
por parte de un político, en cuanto te
brinda la posibilidad de “razonar” y
dialogar con un mínimo de objetividad y
fundamento. En ese plano de apertura
dialéctica, quizá sea oportuno hacer un
breve razonamiento para recordar que:
.- El primer
interés de toda adopción es ofrecerles a los
niños lo más parecido al hogar que no han
conocido.
.- La
discriminación se refiere, en todo caso, a
un trato desigual injustificado. Por ello no
es discriminatorio, si se carecen de las
debidas condiciones, no elegir a una persona
de baja estatura, como policía, azafata o
jugador de baloncesto, o descartar a un
grupo de amigos con poco “oído melódico”,
para formar una coral.
.- Los niños de
hogares homosexuales son cuatro veces más
propensos que el resto, a buscar su
identidad sexual a través de conductas
homosexuales.
.- Las listas de
espera para adoptar niños, llegan en
Cataluña, uno de los lugares con más baja
natalidad del mundo, hasta más de diez años,
y en los últimos cinco años las solicitudes
se han multiplicado casi un 300 %.
.- Reconocer
efectos en el derecho a situaciones de
“hecho” (las uniones homosexuales), no
conlleva identificarlas sin más, con
instituciones naturales y jurídicas como el
matrimonio y la familia.
La entrevista se
cierra con “una reflexión” que nos hace la
consellera: “el haber nacido de una pareja
heterosexual no ha de suponer que tengas que
ser heterosexual al cien por cien de las
veces, porque, si no, no habría personas
homosexuales”. Quien no se consuela es
porque no quiere, porque siguiendo su deriva
lógica y, en esta caso, “pidiendo
disculpas”, también podría formularse: el
niño acogido en una pareja homosexual, no ha
de suponer que tenga que ser homosexual al
cien por cien de las veces, porque, si no,
no habría personas heterosexuales.
[i]
Entre otros muchos, podríamos
señalar las investigaciones de los
terapeutas “Master y Johnson en su
libro “Human Sexuality”, los
estudios de la Dra. Dawn Siler de la
“Seattle Pacific University”, de la
Dra. Antonia Novello en “Medical
Tribune”, del Dr. Edward W. Eschel y
la Dra. Judith A. Ressman en
“Biblical Scoreboard”, de la Dra.
Anna Fausto Stirling de la “Brown
University”, del Dr. Gary Bauer del
“Famulia Research Council”, del Dr.
Jereme Lejeune; “Engaños sobre el
amor”, en Escoge la Vida, XI-XII,
1989, en Family Research Institute:
“Consecuencias médicas de lo que
hacen los homosexuales”, de Adolfo
J. Castañeda; en “Escoge la Vida,
VII-VIII, 1993, de Lesley S. Bateman,
Clint Cline y Patrick Poff, en
“Florida Family Council”, etc.