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La periodista Sara
Martín, en
colaboración con la
Asociación de
Víctimas del Aborto
(AVA), ha escrito
«YO ABORTÉ», un
libro-testimonio
sobre el trauma por
el que pasan las
mujeres tras
realizar un aborto.
Madrid.
Casi veinte mujeres
españolas se atreven
a contar su
traumática
experiencia tras
suprimir su embarazo
en «YO ABORTÉ» (Vozdepapel),
el primer y
único libro
de este tipo que se
ha escrito en
España. Es un grito
clamoroso de
denuncia de las
madres que se
sintieron engañadas
y solas ante un
embarazo que no
buscaban. Todas
ellas abortaron en
soledad y sin apoyo,
nadie
les contó lo que
iban a sufrir
después de ese hecho
doloroso. Por eso
relatan sus
testimonios, para
que todos sepan lo
que a ellas nunca
les contaron: que
nunca, en ningún
caso, merece la pena
abortar. El
propósito de las
personas que
comparten su
experiencia en el
libro es «ayudar a
otras». El haber
abortado ha supuesto
para ellas un
impacto
emocional
que no sospechaban
antes de dar ese
paso, y se muestran
extrañadas ante la
falta de
información
que hay sobre las
consecuencias que
tiene la
«interrupción
voluntaria del
embarazo».
Libertad muy
condicionada.
Aunque ninguna
persona concreta la
obligó, una de las
mujeres que se
atreven a contar su
caso, Esperanza, se
muestra convencida
de que no actuó
libremente cuando
abortó, ya que no
tenía información
sobre las
consecuencias y las
alternativas al
aborto. Tener un
segundo hijo iba a
resultar sumamente
problemático para
Esperanza,
y no tardaron en
ofrecerle la
posibilidad de
abortar como una
opción muy
razonable. Según
refiere, en la
clínica en la que
abortó «no me
explicaron nada de
la intervención, de
los efectos
adversos, las
alternativas… Era
una cliente que
pedía un producto y
pagaba por él. No
les interesaba
explicar nada».
«Toda madre quiere a
su hijo —prosigue
Esperanza—, yo
quería al mío y
cuando le vi en el
bote de cristal,
muerto, sufrí lo
indecible». Gracias
a su fuerte
temperamento y al
apoyo que le
proporcionó AVA,
Esperanza terminó
superando el trauma
que para ella supuso
el aborto.
Los hombres
también lo sufren.
Pero no sólo ellas
tienen la palabra en
la experiencia
post-aborto. Los
hombres, los
maridos, los novios
y los amigos son
también víctimas por
su coacción o su
silencio ante la
interrupción del
embarazo de su
pareja.
Fernando es
uno de ellos: tiene
la experiencia de
cuatro abortos que
han cambiado su vida
para siempre. «A los
que me dijeron que
daba igual y que no
pasaba nada, quiero
decirles que sí que
pasa: llevaré esos
abortos en la
conciencia toda mi
vida». En la
actualidad, hasta
las organizaciones
más partidarias de
las prácticas
abortivas, como la
International
Planned Parenthood
Federation, empiezan
a reconocer la
existencia de un
síndrome post-aborto
que ha afectado a un
60 por ciento de las
mujeres de la
población estudiada.
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