Año de producción: 2006
Dirección: Mel
Gibson
Intérpretes: Rudy
Youngblood,
Dalia Hernandez,
Mayra Serbulo,
Gerardo Taracena,
Raoul Trujillo,
Rodolfo Palacios,
Jonathan Brewer,
Morris Birdyellowhead,
Carlos Emilio Baez,
Israel Contreras.
Guión: Mel
Gibson,
Farhad Safinia
Música: James
Horner
Fotografía: Dean
Semler
Duración: 139
min.
Público apropiado: Adultos
Género: Acción,
Drama
Extras DVD: Versión
original 5.1 con subtítulos
en español.
Contenidos: Acción
4, Amor 2, Lágrimas 1, Risas
1, Sexo 0, Violencia 2 [de
0 a 4]
[Inciso: desde que hemos publicado la presente nota sobre esta película -el 23.06.2007- hemos recibido diversas opiniones que nos mueven a insistir en que sólo es recomendable a un sector determinado de público -ya estaba advertido, pero insistimos-; parece que a bastantes personas no les sienta bien el espectáculo. Conviene saberlo, valorarlo y respetarlo. Es mejor prevenir que curar. NdR 26.06.2007]
Cf. y ver reseña en De Cine 21: Apocalypto
El mar de fondo
Estamos ante una película importante de Mel Gibson, desde el punto de vista técnico, estético, artístico, en fin, cinematográfico. Como suele suceder, no es una película para "todos los públicos": ninguna lo es. Siempre hay un sector de población a la que no le va algún aspecto de la obra, por el argumento, por las imágenes, por la calidad técnica o estética.... Aquí algunos pueden sufrir demasiado en su sensibilidad, por ejemplo al ver cantidades ingentes de muertos (asesinados) reunidos y apelmazados entre sí; cantidades de nalgas de indios corriendo como posesos por la selva (las féminas siempre aparecen más recatadas y nunca provocativas); cantidades de palabras que hay que leer en los subtítulos porque si no, no se entienden... En fin, no todo el mundo puede soportar ver -aunque no sea verdad, porque es puro truco- un corazón sangrante en la mano de quien lo acaba de arrancar de un ser inocente para ofrecerlo a los dioses, más exactamente, al Sol. Realmente es una bonita cultura la que obliga a aplacar al Sol con cientos de miles de sacrificios humanos al año. Y esto es Historia y esta es la fuerza más poderosa de Mel Gibson. Este es el mensaje. Gibson va con la Historia en la mano. Luego utiliza, como es natural, alguna "licencia literaria", precisamente para suavizar el espectáculo y es donde se cebarán sus detractores.
¿Qué se ha discutido más de esta obra maestra? En resumidas cuentas, una sola cosa: su mensaje; su critica al indigenismo americano (aquí el "ismo" es importante subrayarlo); su crítica a los hipercríticos de los descubridores y primeros colonizadores de América, los cuales, más que arruinar una cultura (indígena) excelsa, aportaron un espectacular crecimiento en humanidad al Nuevo Continente. Sucede que ese crecimiento se debe en grandísima parte a la aportación inestimable del concepto de ser humano creado a imagen de Dios, es decir, a la Evangelización.
Quienes deseen aproximarse a este apasionante tema pueden acudir, sin salir de Internet, a los siguientes artículos de Vittorio Messori (y después, si gustan, que sigan el rastro, es decir, que realicen una investigación seria sobre el asunto). Por cierto que a Mel Gibson en rueda de prensa, un periodista le objetó que no había sido veraz al reflejar en Apocalypto la barbarie unida a la cultura maya. Gibson respondió que semejante objeción sólo podía hacerse tras un estudio serio de las fuentes históricas, cosa que el periodista aquél no había hecho y Gibson sí.
Remitimos desde aquí a Vittorio Messori, porque además de ser un gran periodista e investigador de reconocido prestigio mundial, lo tenemos a mano, a la distancia de un clik:






