Hawking dixit
Autor: Antonio Orozco
Lugar: Arvo.net
Fecha: 25.09.2008
Revisión: 29.09.2008
Se lee en la
prensa que Hawking
dixit en
Santiago de Compostela: «La Física deja poco
lugar para los milagros y Dios»
Hawking
tiene toda la razón del mundo. No soy físico, pero me
inclino a pensar que está en lo cierto.
Los milagros no entran dentro del objeto
propio de la física teórica, que es lo que
parece dominar Hawking. En la práctica,
sí se pueden ver los milagros. Dios los hace
para que se vean. Que resucite un muerto es
un hecho observable mediante los sentidos, y
ha sucedido más de una vez, como constatan
los Evangelios históricos en el caso de
Lázaro, el hijo de la viuda... y hay muchos otros hechos
milagrosos acontecidos y certificados a lo
largo de los siglos,
constatados incluso por científicos con el Nobel.
Son hechos indeducibles a
partir de leyes físicas; son intervenciones
libres de Dios en la historia, en el espacio
y el tiempo. No tienen “lugar” entre las
leyes físicas. Ni la existencia de Dios ni
su libertad, ni siquiera la libertad de las
personas son hechos físicos deducibles de
las leyes que rigen el universo material.
Incluso el "ser" mismo de la persona es más que
el "ser" del cosmos. Nuestra libertad es una experiencia
viva. Quizá Hawking no ha reflexionado sobre
ello y por eso cree que la libertad, pese a
la evidencia, no existe y que todo está
predeterminado por la materia. Hawking hace
un acto de fe humana colosal en las
posibilidades de lo material. Cierto que son
maravillosas. Y ello es posible porque
tienen lógica, son en muy buena medida
predecibles, y por lo mismo son inteligibles
y es posible la ciencia física.
Ahora
bien, si el universo tiene lógica, hay un
logos, una razón, una inteligencia
fundante, a no ser que creamos en el cuento
del caos como principio del orden, del azar
como principio de la necesidad y de lo
estrictamente increíble como negación de la
Inteligencia Suprema. Superstición, decía el
premio Noble John Eccles, que es todo ese
galimatías de "círculos cuadrados", quiero
decir, de contradicción en los términos. Las
cosas son complejas pero más sencillas de lo
que quiere establecer el ateísmo. Lo
inteligible no crea inteligencia, la supone,
si no, no sería inteligible.
Hawking parece creer que el cosmos no tiene
inteligencia fundante. Entonces, la lógica del universo, que
hace posible la ciencia cosmológica,
carecería de fundamento racional. Tendríamos
que asirnos a la lógica materialista. ¿Con
qué fundamento? ¿Sin ningún fundamento
racional? ¿Con un "porque sí"? Esto sería el
acta de defunción de la ciencia.
Por otro lado, ¿hay alguna razón - razón, digo,
logos,
lógica, principio y fundamento- que
demuestre la no existencia de Dios? ¿Cómo
podría demostrarse? Sólo si se tiene de Dios
una idea contradictoria: yo me formo una
idea contradictoria de Dios y luego digo:
Dios es contradictorio en sí mismo, luego Dios no
puede existir. Es lo que hizo por ejemplo,
Sartre, como parece hacer Hawking y tantos otros.
El famoso Dios “tapa-agujeros”. Claro es que
no existe un Dios tapa-agujeros. Eso es un constructo humano. Pero ese Dios no es el
Dios vivo que se ha autorevelado en la
tradición judeocristiana, ni el llamado por
Pascal "Dios de los filósofos". Yo creo en Dios
Padre Todopoderoso creador del cielo y de la
tierra, de todo lo visible y lo invisible,
de los físicos y de los filósofos.
¡De lo invisible también! Como los microbios
increíbles ¡invisibles! de Pasteur,
¿recuerdan? No le creían porque nadie los
había visto. Hawking no ha visto milagros.
Otros los han visto. La Física no contempla
entre sus objetos a Dios. PORQUE NO ES UN
OBJETO FÍSICO, como las almas inmortales,
como los ángeles, espíritus puros, como el
pensamiento libre que puede negarse a sí
mismo en una letal pirueta circense. ¿Porque
esas otras realidades no son visibles,
experimentables, reproducibles en el
laboratorio? Porque son superiores a las
físicas. Por poner un ejemplo pobre pero
ilustrativo: el planeta Marte no se puede
ver con un microscopio, porque es mucho más grande que el campo del
microscopio.
En cambio hay una ciencia que Hawking
parece desconocer, porque cree que todo es física,
como el zapatero que pensara que toda la
ciencia es zapateril; como si no hubiera
otros modos y métodos, otras ciencias aptas
para acceder a la realidad. Justamente hay
una ciencia que viene cultivándose hace más
de 25 siglos y atiende por el nombre de
«metafísica»: «meta-física». En informática
se habla de "meta-datos". "Meta", lo que no
se ve a simple vista, sin ser esotérico,
está ahí, en las páginas web, en los blogs,
al alcance de todos los buscadores, hace
posible la búsqueda eficaz, el encuentro de
los datos. La ciencia física es posible
porque hay otra ciencia, que incluso a nivel
elemental poseemos todos, la "meta-física". Es
ésta la
ciencia que reflexiona sobre los principios
que la física y las demás ciencias empíricas
no pueden justificar, pues, como es lógico, los
dan por supuestos. Es la ciencia del
“ser” y de los primeros principios del
“ser”.
Sé que un sector amplio de
la intelectualidad contemporánea, por
razones que ahora no vamos a explorar, niega
la posibilidad de la metafísica. Pero
entonces físicos y no físicos tendríamos que
eliminar de nuestro vocabulario, e incluso
borrar de nuestra mente, todo lo que esté
involucrado con el verbo «ser», incluso el
ser de Hawking y el de su física, el ser de
este planeta y el del universo entero.
Hay cinco vías clásicas, metafísicas, que muestran
la existencia de Dios, origen incausado de
todas las causas habidas y por haber. Otra
historia es que no se estudie metafísica,
pero concluir, concluyen. Y
hay muchos más argumentos. La misma
libertad personal no es el menos relevante.
La Ciencia con mayúscula es algo grande,
toda ciencia es manifestación de la
categoría del ser humano creado a imagen de
Dios. Pero el
científico se empequeñece, se convierte a sí
mismo en un personaje irrisorio cuando
pretende saberlo todo por medio de “su”
ciencia, siempre escasa comparada
con el caudal de conocimientos de tan
diversa índole con que contamos en nuestro
tiempo, incluida la herencia de pensadores
de hace veinticuatro o veinticinco siglos,
cuyo índice intelectual era probablemente
superior al de la inmensa mayoría de los
llamados
intelectuales de hoy.
El tiempo es relativo, siempre corto,
para todos. La materia es muy
precaria. La suma de precarios no hace
necesidad sostenida y sostenible. La suma de
falsedades no hace verdad… Ojalá algún día
no lejano, Hawking se dé cuenta, si no lo ha
hecho aún, de que la gran Física tiene un
Señor infinitamente más grande, el Señor del
universo, libre de intervenir en el cosmos
sin necesidad de pedir permiso a físicos o filósofos.