Jueves - 24.Mayo.2012

Grandes Secciones
Actualidad
Autores
Biología humana
Avances científicos de relevancia ética
Fe y ciencias
Ciencia
Filosofía
Teología
Espiritualidad
Religión
Derecho
Familia - educación
Educar en familia Educar en familia
La educación y el colegio La educación y el colegio
La familia y otros estudios T. Melendo: La familia y otros estudios
Filosofía de la educación Filosofía de la educación
Rev. FAMILY AND MEDIA Rev. FAMILY AND MEDIA
Etica
Valores
Cultura
Literatura
Libros
Cine
Vídeos culturales
Testimonios
Archivo
Blog de N. López Moratalla
Los secretos de tu cerebro
Blog de A. Orozco
Blog informal. Notas. Avisos de Arvo.net.

ES POSIBLE EDUCAR AL BIEN EN NUESTRO TIEMPO (S.S. Benedicto XVI)

ver las estadisticas del contenido recomendar  contenido a un amigo
el reino de dios esta cerca

ES POSIBLE EDUCAR AL BIEN EN NUESTRO TIEMPO

 

El Papa recordó a los niños, adolescentes y jóvenes que estaban llamados a ser "los artífices del crecimiento moral, cultural y espiritual. Por eso, os corresponde acoger libremente en el corazón, en la inteligencia y en la vida el patrimonio de verdad, de bondad y de belleza que se ha formado a lo largo de los siglos y cuya piedra angular es Jesucristo"

 

 

 

CIUDAD DEL VATICANO, 23 FEB 2008 (VIS).-Este mediodía, en la Plaza de San Pedro, Benedicto XVI entregó simbólicamente a familias, profesores, animadores y educadores de jóvenes la carta que escribió el pasado 21 de enero a la diócesis y a la ciudad de Roma sobre la tarea urgente de la educación.

 

  El Santo Padre recordó que "educar nunca ha sido fácil y hoy parece ser cada vez más difícil"; esto lleva a bastantes padres y profesores a "renunciar a su propia tarea, y no consiguen ni siquiera comprender cuál es realmente la misión que se les ha confiado. En nuestra sociedad y en nuestra cultura circulan demasiadas incertidumbres y dudas, y los medios de comunicación transmiten demasiadas imágenes distorsionadas". Sin embargo, aseguró, "nos sentimos sostenidos" por la esperanza y la confianza; "también en nuestro tiempo es posible educar al bien; (...) y cada uno está llamado a aportar su contribución".

 

  Dirigiéndose a los padres, profesores, sacerdotes y catequistas, Benedicto XVI les animó a "asumir con alegría las responsabilidad que el Señor os confía, para que el gran patrimonio de fe y de cultura, que es la riqueza más real de nuestra querida ciudad, no se pierda en el paso de una generación a otra, sino al contrario, que se renueve, se robustezca, guíe y estimule nuestro camino hacia el futuro".

 

  El Papa pidió a los padres un amor recíproco sólido y un "testimonio coherente de vida" para ayudar a las nuevas generaciones "a distinguir con claridad el bien del mal y a construirse a su vez sólidas reglas de vida que les sostengan en las pruebas futuras. De este modo, vuestros hijos se enriquecerán del patrimonio más precioso y duradero, que consiste en el ejemplo de una fe vivida cotidianamente".

 

  "Vuestra tarea -continuó hablando a los profesores-, no debe limitarse a enseñar nociones, dejando a un lado la gran cuestión concerniente a la verdad, sobre todo a aquella verdad que puede guiar la vida. (...) En estrecha sintonía con los padres, tenéis el noble arte de la formación de la persona".

 

  A los sacerdotes, religiosos, religiosas y catequistas de las parroquias romanas, el Santo Padre les exhortó a "ser los amigos fiables en los que los jóvenes y los niños puedan percibir la amistad de Jesús por ellos, y al mismo tiempo, los testigos sinceros y valientes de aquella verdad que libera y que indica a las nuevas generaciones el camino que conduce a la vida".

 

  Tras poner de relieve que la educación no es solo una responsabilidad de los educadores, el Papa recordó a los niños, adolescentes y jóvenes que estaban llamados a ser "los artífices del crecimiento moral, cultural y espiritual. Por eso, os corresponde acoger libremente en el corazón, en la inteligencia y en la vida el patrimonio de verdad, de bondad y de belleza que se ha formado a lo largo de los siglos y cuya piedra angular es Jesucristo".

 

  "Tenéis que renovar y desarrollar ulteriormente -continuó dirigiéndose a los más jóvenes- este patrimonio, liberándolo de las tantas mentiras y porquerías que a menudo lo hacen irreconocible y provocan en vosotros desconfianza y desilusión". Sin embargo, en este "difícil camino -terminó- nunca estáis solos: os acompañan no solo vuestros padres, profesores, sacerdotes, amigos y formadores, sino sobre todo aquel Dios que nos ha creado y que es el huésped secreto de nuestros corazones. (...) El es la verdadera esperanza y el fundamento sólido de nuestra vida. De El, sobre todo, nos podemos fiar".


RELACIONADOS:

BENEDICTO XVI
FAMILIA - EDUCACIÓN
 
©Arvo.net, 13/01/2008
Edita Asociación
Arvo, Salamanca; Coordina: Antonio Orozco Delclós
Todos los derechos reservados.
Se permite la difusión en Internet con enlace a esta página
Enviado por vis - 26/02/2008 ir arriba

v01.99:0.34
GestionMax
TIENDA   Novedades   rss   contacto   buscador   tags   mapa web   
© ASOCIACIÓN ARVO | 1980-2009    
Editor / Coordinador: Antonio Orozco Delclós