| Por Paco Sánchez
HAY GENTE que hace listas: lista de regalos, lista de libros para leer o de libros leídos, lista de cosas que tienen que llevarse si salen de viaje. Listas de todo. Conversaba de esto con dos amigos, anteayer, en un almuerzo. Uno acaba de entregar a la editorial un libro de listas que ésta le había encargado. El otro tiene varias teorías interesantísimas sobre las listas. Por un lado, se apunta a quienes piensan que las listas son fruto de una cierta obsesión, de un ansia compulsiva por controlar la realidad para que no te desborde. Me sentí aliviado: eso no me pasa. La vida siempre desborda mi única lista: la de asuntos pendientes. Pero me inquieté con el otro comentario: «Las listas importantes son las que te hacen». Pensé que se refería a las listas electorales y no. Hablaba de las listas de la compra y de otras elecciones similares. De hecho, a la hora de elegir un producto manejas una lista estrecha de posibilidades. La ambición de cualquier marca consiste en ganar una plaza ahí, en esa lista mental mínima: coca, pepsi, ¿o qué? Ahora nos han hecho una lista angustiosa que tiene atrapados a muchos: nacionalismo español o nacionalismo autonómico. Dos marcas que funcionan hasta dolernos. Que alguien la amplíe. Por favor.
«La Voz de Galicia» y «Arvo Net», domingo, 30.11.2003
|