| (The Winslow Boy)
Género: Drama.
Director: David Mamet.
Intérpretes: Nigel Hawthorne, Jeremy Northam, Rebecca Pidgeon, Gemma Jones, Colin Stinton.
País: Estados Unidos. Año: 2000.
Público: Jóvenes.
Calificación: Muy buena
Ronnie, el menor de la familia Winslow, es expulsado del Colegio Naval en Osbourne por robar un giro postal de cinco chelines, pero jura ante su padre, Arthur, que él no ha sido. Arthur decide limpiar el honor de la familia y contrata al abogado Morton, que presenta una demanda de justicia que es aceptada por la Casa de los Lores. El tiempo pasa y el interés nacional ante el caso crece, atrayendo la atención de la prensa. Al tiempo, la salud de Arthur se deteriora y cuando la familia empieza a perder la esperanza se toma una decisión sobre el caso.
Algunos dicen que esta película no es "auténtico cine", sino más bien teatro. En cualquier caso, cine o teatro, es un espectáculo digno de verse. Es de subrayar el valor del padre que por su hijo es capaz de todos los sacrificios, incluso de sus "principios" que, por lo demás, no se refieren a cuestiones trascendentes.
Tomamos de la página de GEAS (http://www.geaweb.org/04/F0001.html) lo siguiente:
Una película que resalta los valores familiares
La acción transcurre hace un siglo, a pesar de todo, decorados y vestimentas a parte, es de actualidad. .Trata de una familia y sus relaciones. Los problemas que padecen y cómo reaccionan todos ellos ante la injusticia que se hace a uno de ellos. La causa es de todos.
1º.- Aunque en el filme no aparece, hubo un elemento de la persecución que sufrió la familia Winslow: era una familia católica.
2º.- Hay gente que considera esta película falta de pasión, con personajes de cartón piedra. No comparto esa idea. No son españoles. Toda la literatura y la sociedad británica de comienzos de siglo, en las clases educadas, era así. De hecho, parte de la belleza de esta película, consiste en la manera de relacionarse esta gente, que se entiende con una mirada.
3º.- Elementos de la familia: Padre, Madre, tres hijos y la criada. La criada como parte de la familia es importante. No es útil, en buena lógica la habrían debido despedir. No pueden. Es familia.
4º.- El padre: irónico, severo, al principio parece un hombre terrible, asusta a todos. Se descubre que es un hombre encantador, amable y cariñoso, aunque mantenga siempre su humor irónico.
5º.- La madre, en buena lógica, pensando en toda la familia, es la primera en preguntarse si hacen bien o si deberían abandonar.
N.B.: el padre claudica cuando el sacrificio no va a recaer sobre él sino sobre su hija (a la que iba a resultar imposible casar).
6º.- Las discusiones entre padre y madre, sin los hijos presentes. Se ve en la escena en la que el chico está en su habitación y les oye discutir. “No pasa nada”.
7º.- Se deben ir repasando las relaciones familiares una por una:
Padre hijo mayor: los estudios, la música en la habitación, el trato con sus compañeras, bailes, el sacrificio que le pide, etc.
Padre e hija mayor: es una relación cordial. Ella es la que más se le parece. Se apoya en ella y ella le considera su confidente. Le puede hablar claro. No comparten las mismas ideas, pero no discuten. Por ello mismo no hay peligro, a pesar de lo modernas que fueran, en ese momento, las ideas que tiene la joven.
Padre e hijo pequeño: “¿no quedamos en que si había algún problema acudirías a mi? Entre nosotros no cabe la mentira”. Una vez que ha quedado claro, Está dispuesto a luchar hasta el fin por su hijo.
N.B.: En todos los casos se ve claramente que dominan las relaciones una gran claridad, confianza, respeto y cariño. Luego, cuando surgen los problemas, serán una piña y están continuamente pensando los unos en los otros, nunca en sí mismos.
8º.- Es más difícil ejercer un derecho que renunciar a él. Es más cómodo. Y luego está la razón de Estado, que justifica todo tipo de infamias y opresiones.
9º.- Es conmovedora la lealtad del viejo deportista, amigo de la familia, cómo apoya sin esperar nada a cambio, hasta su propuesta matrimonial, patética, tiene algo de grandeza y generosidad. Contrasta con el egoísmo del primer novio, no es malo, es simplemente mezquino
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