| Hay unos versos -tres- de Juan Ramón Jiménez, que se titulan "JOYA":
ALMA MÍA en dolor
qué brillos misteriosos-,
¡oro en la sombra!
Con la luz de la fe, el dolor es oro. La sombra no oscurece la verdad del precioso metal, la subraya. El corazón del cristiano en dolor es oro luminoso en la oscuridad: joya que brilla a los ojos de Dios y viene a enriquecer el ya infinito tesoro de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo.
Antonio Orozco
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