| Para el profesor Alfredo Cruz -que dirigió las XLI Reuniones Filosóficas de la Universidad de Navarra, "la globalización provoca un creciente desinterés por la participación política. El destino de los diferentes países no está en sus manos y esto trae consigo un abstencionismo político". "Estamos abandonando el ideal de participación política, que ha sido el ideal del siglo XX".
El profesor Cruz afirmó que en la actualidad, "estamos abandonando el ideal de participación política, que ha sido el ideal del siglo XX". Por eso, el objetivo de las XLI Reuniones Filosóficas consistió en estudiar este concepto que ha entrado en crisis con el objetivo de "revisarlo y, si es posible, proponer una reformulación de dicho concepto que permita descubrir nuevas fórmulas para su articulación práctica", señaló.
En su opinión, una solución sería "abrir foros de debate público y decisión que permitan una participación significativa, más allá del mero hecho de arrojar un voto". Por otro lado, manifestó que "sería necesario entender las formas de participación, en cualquier ámbito, como formas de participación política: en empresas, asociaciones cívicas, ONG, asociaciones culturales, asociaciones vecinales, etc., porque todas tienen un valor político".
Educación para la ciudadanía democrática
En las XLI Reuniones Filosóficas de la Universidad de Navarra también intervino Concepción Naval, vicerrectora de Infraestructuras e Innovación Educativa. Esta profesora destacó la necesidad de llevar a cabo una educación para la ciudadanía democrática a todos los niveles: "No es algo que sólo deba estar presente en la escuela. Conviene que sea un objetivo constante en la educación permanente de todos los ciudadanos".
"En última instancia -agregó-, lo que realmente interesa es contribuir a lo que algunos han llamado alfabetización social desde todos los ámbitos implicados; es decir, fomentar el redescubrimiento y la rehabilitación de formas desconocidas o marginadas de participación social". Y después, según declaró esta profesora, "elaborar una propuesta no restrictiva, que tenga en cuenta el protagonismo que tanto las instituciones como los individuos -en particular la escuela y los propios ciudadanos a título personal, pero también las familias, los medios de comunicación y las instituciones culturales- pueden y deben tener en la creación de un orden social más justo y humano".
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