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NOS CUESTA ENTENDER LA LIBERTAD (Alfredo Urdaci - Gaceta.es)

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TRES PORTADAS DE «TIME»: Is God Dead?

“Nos cuesta entender la libertad. La queremos, pero no para los demás”

 

 

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12.12.2007

Vitali Shentalinski, periodista y escritor:“Dios guarda aquellos valores sin los que el hombre no puede vivir”

Foto: Borja Sánchez Trillo

 

Alfredo Urdaci

Ha pasado 15 años de su vida buceando entre los archivos del KGB. Ha reconstruido la verdad a partir de la mentira. Los crímenes de Stalin trituraron a toda una generación de escritores, poetas, dramaturgos. Babel, Bulgakov, Platónov, Maldelshtam, Gorki, Shólojov, Pasternak. Todos pagaron. Fueron manejados como títeres. Unos se humillaron hasta la vileza, otros como el pope Florenski resistieron en un ejemplo épico de dignidad. Este hombre les ha rescatado del olvido.

Su trabajo es como el de un arqueólogo. Reconstruye las vidas a partir de restos, fichas, instrucciones judiciales…

Es un buen símil. Con la diferencia de que el mío era un trabajo de alto riesgo, en un campo minado por la mentira. Mi tarea fue sacar de ese mar de mentiras un grano de verdad.

Y desde esa prosa fría, burocrática, usted obtiene altas dosis de emoción…

Toda esa experiencia me ha atravesado. He trabajado con el corazón, con el alma, con el cuerpo. Mi actitud hacia el pasado es que no existen hombres muertos. En estos años me he relacionado más con mis héroes que con los vivos.

¿Y cómo se consigue separar la verdad de la falsedad?

Es como el agua y el aceite. Se ven los clichés que se utilizan en los interrogatorios. Lo que a mi me llegaba era una obra literaria en la que el torturador firma su obra y arranca la firma de la víctima. Una especie de teatro del absurdo.

¿Esa lucha deja rastros?

A veces, en ese proceso de distinción entre verdad y mentira descubres que la firma pierde su valor humano. He visto manchas de sangre junto al final de un sumario, o uno de los interrogados, que al firmar tacha su nombre con la esperanza de poder negar en el futuro su confesión.

¿Cómo es posible que un régimen que busca el olvido dejara tantos archivos?

Querían conservar la mentira burocrática, con la esperanza de engañar a las generaciones del futuro. El tiempo le ha dado la vuelta a esa estrategia.

El olvido sería una forma de complicidad…

En el capítulo sobre Ajmátova digo que Dios lo conserva todo, no en el sentido del detalle. Dios guarda aquellos valores fundamentales sin los que el hombre no puede vivir. Dios conserva los valores sin los que el hombre no es hombre.

¿Cómo es posible tanta barbarie en un régimen construido en nombre de la libertad?

No es sólo un fenómeno ruso. Pasó en la revolución francesa. Al hombre le cuesta entender la libertad. La quiere para sí, pero no para los demás.

En sus tres libros aparecen héroes, pero también villanos...

He visto ejemplos de heroísmo, pero también caídas y vilezas morales. Una de las cosas que he comprendido es que las dimensiones humanas van mucho más allá de lo creemos.

¿Cómo ve la Rusia de hoy?

Con la perestroika los rusos descubrieron la ‘libertad de’, pero ésa no es la importante. La verdadera libertad es la “libertad para”. Y ésa se consigue con tiempo, porque es un trabajo arduo. Hoy seguimos en esa búsqueda, y mi trabajo de memoria forma parte de ese camino.

 

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RELACIONADOS:

 

Arvo Net, 12/12/2007

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Contacto: webmaster@arvo.net

Editor-Coordinador:Antonio Orozco Delclós

 

 

 

Enviado por arvo - 12/12/2007 ir arriba
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