|
El
ejemplo de los padres de familia y la visión de los
hijos
María
Isabel Cáceres de Urzaiz
Entre
tantos bienes materiales y espirituales que la era
moderna aporta día tras día, pues los avances y
descubrimientos en ciencia y salud avanzan en forma
vertiginosa, tenemos que contar y reconocer una falla
que contamina al globalizado mundo de hoy: la dictadura
del relativismo.
El hombre del siglo XXI, desde el último cuarto pasado,
se empecina en manejar su libertad no como un
instrumento para inclinarse al bien, sino como una
facultad para escoger el mal, si así lo siente o lo
desea.
Es el capricho del ego la medida de sus acciones, sin
otra consideración ética o moral.
Saturación Hay momentos, sobre todo cuando
disfruto de una de mis principales pasiones: el cine,
que me pregunto si en verdad la era digital, con todas
las maravillas que aporta, no se ha convertido en la era
genital. Genitalizados al punto de saturación puede ser
un distintivo poco grato con el cual en el futuro sean
recordados los medios de comunicación, en especial el
séptimo arte que está lejos de reflejar el sentir y el
actuar de la población en el mundo y aun del grueso de
la ciudadanía norteamericana.
Cifras reveladoras Las cifras no engañan. La Liga
de Bienestar del Niño de América (CWLA) es la
organización no lucrativa más antigua y más grande de
Norteamérica. Está dedicada a reclutar personas de todas
partes del mundo para promover el bienestar de los
niños, de los jóvenes y de sus familias a fin de
protegerlos de cualquier daño.
La CWLA prevé un futuro en el cual las familias, los
vecindarios, las comunidades, las organizaciones y los
gobiernos se aseguren de proporcionar a todos los niños
y a todos los jóvenes los recursos que éstos necesiten
para crecer como miembros sanos y útiles dentro de la
sociedad.
El mes de junio pasado la Liga participó con otras
organizaciones en una encuesta en la cual los jóvenes
hispanos entre los 12 y los 19 años califican a los
adultos en cuanto a lo que están haciendo por ellos con
grados que van de A, B, C, D hasta F, equivalentes a muy
bueno, bueno, regular, malo y muy malo.
Lo más interesante de esta encuesta es el porcentaje que
este grupo concede a los grupos de personas que ve como
modelos a seguir: los padres, 53.7%; los amigos, 12.7%;
los deportistas y la gente famosa del espectáculo, 9.4%;
otras personas de la familia, 7.4%; hermanos, 7.4%;
maestros y entrenadores deportivos, 6.6%; miembros del
clero, 3.7%; gobernantes, 1.1%.
Estos resultados dejan en claro que, a pesar de los
rápidos y profundos cambios en valores, ideas y
costumbres que estamos sufriendo hoy en forma
imperceptible, pero poderosa e influyente, la figura y
el ejemplo de los padres sigue teniendo el mayor de los
pesos e importancia para los niños y los jóvenes con un
elevadísimo 53.7% por encima de amigos, actores,
actrices, futbolistas, roqueros, abuelos, parientes,
hermanos, maestros, sacerdotes y gente de la política
que rige los destinos de un país.
Los modelos A pesar del sexo como diversión y
pasatiempo sin importancia, de la propaganda inmoral y
manipuladora de los medios de comunicación social en los
cuales se daña principalmente a la mujer con el
propósito de golpear y abatir a la familia, núcleo y
columna vertebral de la sociedad, niños y jóvenes siguen
concediendo a sus padres la fuerza de su ejemplo como
orientación principal y más importante para sus propias
vidas.
Los porcentajes indican la urgente tarea de formación de
la conciencia que los niños y los jóvenes requieren
desde los primeros años de sus progenitores, para que
éstos hagan un compromiso formal de asumir la verdad,
luchando por ella no sólo para vivirla, sino para
transmitirla con la fuerza del testimonio propio, la más
atractiva y poderosa de todas las propuestas posibles.
El Papa Benedicto XVI ha dicho: “La familia, fundada
sobre el matrimonio indisoluble, está llamada a ser
comunidad íntima de vida y amor, son pequeñas iglesias
domésticas”.
Los hijos piden, a veces a gritos, la atención y el
acompañamiento de sus padres, quienes están demasiado
ocupados: él proveyendo lo necesario y entretenido en
sus propios asuntos, y ella creciendo y atendiendo a los
hijos como sea posible, sometida a prisas, compromisos y
presiones, pero en ocasiones ambos olvidan que son el
modelo de convivencia que los hijos repetirán, de una
forma u otra, cuando les toque construir sus propias
familias.
Grave responsabilidad La responsabilidad de los
padres es enorme ante Dios, ante sí mismos, ante sus
propios hijos, ante la sociedad. Es un trabajo
gigantesco. Una labor de toda la vida. Cuando se piensa
en la fuerza que el propio ejemplo deja como huella
indeleble en los hijos que se traen al mundo, sólo es
posible paliar el temor natural ante una empresa de tal
envergadura pensando que no lo somos por cuenta propia,
sino como un deber que Dios nos ha otorgado para
transmitir el inmenso amor que Él mismo nos demuestra.
Una nueva dimensión en la convivencia familiar es la que
nos exige el mundo de hoy. La voz del padre, la voz de
la madre, los actos cotidianos y sencillos que
demuestran el interés de ambos por las necesidades más
sutiles e importantes del hijo marcan el rumbo necesario
en el fortalecimiento de esta institución amenazada por
políticas contra la vida y la propia familia en forma
sistemática y abierta.
La manera más eficaz de combatir la violencia
generalizada y obtener la paz tan evasiva y anhelada
tiene que darse en un principio en el hogar. Los padres
siguen siendo, a pesar de todo y a pesar de todos, la
fuerza más poderosa e influyente en el corazón y en la
conducta de los hijos. Ahí están las cifras para
comprobarlo.— Mérida, Yucatán.
maica482003@yahoo.com.mx
‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾
RELACIONADOS
EL VALOR DE LA FAMILIA
‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾‾
|
Arvo Net, 17 agosto de 2005 |
|
|
|