«CHICAS: ¡NO RENUNCIÉIS POR NADA
A TENER HIJOS!»
Luis Olivera
Periodista
Arvo Net,
12/11/2005
Lo sorprendente es que la que
hace esta afirmación tan
contundente es Christine
Collage, veterana feminista
francesa, experta en relaciones
de familia. Es una luchadora
gala de 72 años, que lleva medio
siglo escribiendo sobre la
situación de la mujer y que dice
de sí misma que es “de
izquierdas, agnóstica y laicista”.
Ya se ve que el feminismo no es
patrimonio de ninguna ideología.
Collage
vivió intensamente el mayo del
68 en París, que es cuando dejó
de escribir en la prensa
económica gala para hacerlo
sobre otros temas más combativos
y necesarios para la dignidad de
la mujer. Hace algo menos de un
año hizo unas nítidas
declaraciones a un diario
español de difusión nacional, de
las que he extraído sus
respuestas más esclarecedoras e
interesantes para la mujer de
hoy.
Y empezó a escribir “sobre la
relación de la mujer con su
pareja, sobre la contracepción,
sobre la mujer y el trabajo...
¡Sobre la liberación de la
mujer!”. Todos ellos temas
que siguen siendo actuales,
aunque haya personas todavía
miopes cuando se enfrentan a
ellos.
– Como feminista, ¿hay algo que
defendiera cuando era joven y
que hoy ya no defienda?
–Sí, claro, ¡pero es que hoy es
todo tan diferente de
entonces...!
En su juventud, allá por 1953,
“lo necesario era alentar a las
chicas a preocuparse sólo de su
camino propio, a volcarse en sí
mismas, a autodeterminarse. ¡A
liberarse de la carga de la
familia, vamos! ¡Y eso propugné!
Pero, hoy, a una chica del
2003... ¡le diría todo lo
contrario!”, señala ahora,
mirando hacia atrás sin ira.
Pero hoy ya no les dice que se
ocupen de ellas mismas, “ya
no, ¡porque eso ya no hace falta
hoy, eso ya está claro! Hoy les
digo: Chica, no relegues tu vida
afectiva y familiar, ¡no
renuncies a tener hijos, a crear
tu propia familia!”. Vaya
giro copernicano de una
revolucionaria de izquierdas,
pero expresado con vehemencia y
convencimiento.
Aunque esto, a muchos y a
muchas, les sonará a conservador
o reaccionario, Collage
considera que “no lo es: es
sólo que el péndulo había ido
demasiado lejos, y ahora ya
podemos ver que lo sensato es
corregirlo un poco...” ¿Por
qué demasiado lejos? “Entre
mi generación y la actual hay
una generación de mujeres muy
infelices por esa causa: son
mujeres de cerca de 50 años que
han logrado consolidar una buena
carrera profesional..., pero han
sacrificado su vida conyugal y
familiar. No han tenido hijos y,
dramáticamente, hoy se sienten
muy infelices...”
–¿Las imitarán las jovencitas de
hoy?
–No creo... Ya ven que, si lo
hacen, acabarán sintiéndose
desgraciadas. Porque una vida
plenamente humana es aquella que
lleva a su culmen todas sus
posibilidades, pese a las
adversidades y dificultades del
camino. Si no se alcanzan, llega
la hora de tu muerte... ¡y
sientes una carencia, sientes
que tu vida no ha sido completa!
–Pero es duro: cultivar una
profesión...
–...sin olvidarse del reloj
biológico. Sí: ¡deberán hacerlo
todo a la vez: carrera... e
hijos!
Christine Collage,
puesta a hacer balance, dice que
está muy satisfecha de su vida y
de haber aplicado lo que ahora
defiende en el plano de las
ideas para cualquier mujer: “Mis
cuatro hijos están casados con
mujeres a las que aman y han
decidido criar muchos hijos:
¡Tengo 15 nietos! De eso deduzco
que lo he hecho bien, pese a
todos los percances”.
Porque no todo ha sido un paseo
triunfal, igual que le pasa a
todo el mundo; también ha
sufrido trances amargos, como el
que ella considera personalmente
el más duro: “Con 22 años,
uno de mis hijos se sentó a mi
lado y me dijo: “Vengo a
despedirme de ti, porque voy a
suicidarme”. Era un claro “S.O.S.”...
Su hijo tenía en aquel momento “todos
los problemas en los que pueda
meterse un joven de 22 años...
Deudas... Todos… ”. Pero
Christine le ofreció también
todo su apoyo y ayuda: -“Aquí
siempre tendrás cobijo y comida”,
le dije; “pero todo el resto
tienes que arreglártelo tú sólo:
no voy a darte más dinero”. Hoy
es el padre feliz de una familia
numerosa...”.
– Y usted, ¿ejerce de abuela?,
le preguntan.
– Como al 90% de los
abuelos... ¡Me explotan! ¡Y
estoy muy feliz de que me
exploten!
Esta feminista, agnóstica y
laicista francesa tiene muy
claro qué pasaría en la sociedad
actual si hoy todos los abuelos
y abuelas se esfumasen: “¡Sería
un cataclismo, una catástrofe
social! Sin abuelos,
desaparecería la mujer moderna:
la pareja trabajadora con madre
autónoma se sustenta sobre los
abuelos. Sin ellos..., habría
que reinventar la comuna”.
Abuelos o comuna: vaya
alternativa. No creo que el
problema sea que lleguen a
faltar los abuelos, dado el
incremento de la esperanza media
de vida. Excepto, claro está,
que los aparquemos en
residencias de gente mayor y,
así, impidamos que puedan
cumplir esa gran función en la
sociedad de transmitir valores y
de dar cohesión a la familia.
Porque su misión es algo más que
hacer de ”canguros” de
sus nietos.
El problema podría ser el que,
siguiendo las tendencias
actuales entre las parejas
jóvenes, de tener miedo al
compromiso y al sacrificio que
supone tener hijos y educarlos,
no hubiera nietos de los que
ocuparse. Pero espero que el
sentido común que nos transmite
la experiencia y el consejo de
Christine Collage,
contribuyan a invertir esas
tendencias actuales. El
testimonio de esta mujer, que es
el de la vida misma, nos ayuda a
ser optimistas. A pesar de las
miopes de siempre, cuya presunta
revolución les va a llevar a la
soledad y al vacío existencial.