| Escribe Sibila
Camps,
en Clarín.com,
9 de marzo de 2004
El 80% de los chicos accede directamente a Internet sin control
de los padres. Más aún: el 45% de los padres ni siquiera conoce
cuánto tiempo pasa su hijo frente a la PC. La desatención
del asunto por parte de los adultos es el denominador común
de un estudio realizado por la consultora Prince & Cooke,
que entrevistó a madres y padres de chicos de 7 a 14 años,
en el área metropolitana.
Si bien el 66% de los padres sabe que hay filtros para impedir
el acceso a sitios no deseados, en el 90% de los casos no
han instalado ninguno en el hogar. La encuesta reveló que
el 18% concurre a cibercafés, pero sólo uno de cada 10 chicos
lo hace acompañado por sus padres.
En la Capital, los "ciber" están obligados a instalar filtros.
Según las inspecciones de la División Inteligencia Informática
de la Policía Federal, la mayoría cumple con la ley. Sin embargo,
los filtros distan de ser infalibles. Hay sitios pornográficos
camuflados con direcciones que incluyen palabras que buscan
los chicos.
Una enorme plaza
"Un chico solo frente a la computadora conectada en Internet,
es tan inseguro como si estuviera solo en medio de una plaza",
reflexiona Pablo Tedesco, de la consultora. "Peor aún, porque
solo en su pieza, puede hacer cosas que jamás haría frente
a otra persona", apunta el subcomisario José Luis Valdivia,
segundo jefe de Inteligencia Informática.
Si bien hasta ahora no se denunció ningún delito cometido
contra menores mediante el uso de la Red (la pornografía infantil
es previa a la aparición de Internet), la posibilidad existe.
En primer lugar, a través del chateo, principal uso que dan
los chicos a Internet.
Lo utilizan para charlar con sus amigos, pero un adulto bien
podría hacerse pasar por un menor y sonsacar datos privados
de la familia; o citar al chico y tenderle una trampa. Del
mismo modo, un menor podría presentarse como adulto, en un
foro sobre sexo.
Según la encuesta, los e-mails ocupan el segundo lugar en
el empleo que los chicos dan a la red. También allí están
expuestos a recibir "correo basura" (spam) con publicidad
pornográfica. Sin embargo son pocos los padres que han
dado consejos y avisos a sus hijos, y apenas un 23% los
que les permiten conectarse sólo cuando están ellos en casa.
"Pareciera que los criterios que se aplican en la vida real
—como el consejo "No hables con desconocidos"—, no se aplican
en el mundo virtual. A los padres les preocupa, pero no hacen
demasiado", señala Federico Cooke, de la agencia que realizó
el estudio.
"No tienen idea de lo que miran sus hijos por tevé, y menos
aún por Internet. El riesgo que corren los chicos es el mismo",
observa el subcomisario Alejandro Agis, jefe de Inteligencia
Informática, quien da charlas en escuelas para padres y maestros.
Sin embargo, por la Red, los niños están lejos de pensar solamente
"en eso". "A los más chicos, lo que más les interesa son los
juegos, los grupos musicales, el chateo y, en mucho menor
medida, algo vinculado con la pornografía, sobre todo
en los varones. Y los adolescentes entran más a sitios de
grupos musicales, que a juegos", señala el licenciado Fernando
Tascón, a cargo del programa "Aulas en red" de la Secretaría
de Educación porteña.
De las 440 escuelas primarias públicas de la ciudad, sólo
44 están conectadas por banda ancha; tienen laboratorio informático
y de 7 a 10 PC en el aula de 7º grado. "Cuentan con docentes
capacitados que conocen la herramienta y saben con qué pueden
encontrarse —explica Tascón—. Propiciamos que lo que aparece
en la pantalla sea un motivo de discusión en el aula".
En cambio, pese a que las 160 escuelas públicas medias —donde
estudian unos 100.000 adolescentes— tienen acceso por banda
ancha, "como esta tecnología está recién instalada, aún no
hay una política de debatir con los padres lo que los pibes
miran por Internet —admite Tascón—. Algunas están trabajando
con padres y chicos la ida a cibercafés, pues en lo que menos
piensan sus dueños es en armar un espacio de recreación y
aprendizaje para los chicos, ya que son el "laverrap" y el
"rapipollo" de hoy".
"Internet es la biblioteca del mundo, es imposible no alentar
al chico a usarlo", opina el subcomisario Valdivia. "El
mejor filtro es el padre o la madre, que tiene que sentarse
al lado del chico", afirma su colega Agis. Y la charla conducida
por los docentes, agrega Tascón: "No hay nada mejor que
construir la norma entre todos, antes que imponerla".
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