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Por
André Frossard
No está de más que volver
sobre el tema: procedemos de una explosión inicial, el «big‑bang»,
que dio lugar al universo. Aunque esté siendo discutida
desde hace algún tiempo, esta teoría puede aportar
cantidad de pruebas a su favor y ha sido admitida
incluso por la Iglesia, que ve en ella puntos comunes
con su propia doctrina acerca de la Creación.
Sin embargo,
el «big‑bang» también hace saltar la
lógica: si, en un momento dado, todo se hallaba
concentrado en un punto, ese punto era todo, lo llenaba
todo, y no podía explotar por ninguna parte.
La teoría del «big‑bang»
es una explicación materialista del universo, incapaz de
dar cuenta de la aparición de la conciencia humana.
También se podría explicar el primer automóvil por la
explosión de un concentrado de vapor de gasolina. Y
siempre quedaría por demostrar cómo el automóvil creó al
conductor.
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André Frossard
Preguntas sobre el
hombre
Ediciones Rialp, 1994
Texto facilitado por
Ediciones Rialp
para esta edición de
Arvo.net
18 de agosto de 2005 |
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