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N.
GONZÁLEZ
Diario de Jerez
08 de junio de 2005
jerez.
El salón de grados del
Campus de La Asunción
acogió ayer una
conferencia del doctor
Javier Martínez Torrón,
quien habló ante los
alumnos y profesores del
departamento de Derecho
Eclesiástico de uno de
los temas que más ha
dado de qué hablar en
los últimos meses: el
matrimonio entre
personas del mismo sexo.
El principal punto de su
exposición, que tenía
prevista una duración de
cuarenta y cinco
minutos, giró en torno a
la objeción de
conciencia de los
funcionarios ante las
uniones de gays y
lesbianas.
"Este tema es muy actual
porque tenemos una ley
de la que se dice con
razón que es
revolucionaria, otra
cosa es que la
revolución esté bien o
mal hecha. Sí es cierto
de que se trata de una
ley muy novedosa que
genera problemas también
novedosos", comentó
Martínez Torrón. En
cuanto a la posible
objeción de los
funcionarios públicos a
aplicar una ley que
parece que se aprobará
de forma definitiva en
breve, el catedrático de
la Universidad
Complutense de Madrid y
miembro del panel de
expertos de la OSCE para
la libertad de religión
y de creencias, habló de
que ese derecho a la
objeción de conciencia
viene recogido en
distintos textos: desde
la Constitución
Española, en su artículo
16 , así como en los
Derechos Humanos, en su
artículo 9, y
"explícitamente con ese
término de 'objeción de
conciencia' lo recoge el
proyecto de Constitución
Europea. "Eso no
significa que la
objeción de conciencia
deba ser reconocida en
todos los casos", aunque
como puso de manifiesto,
no es un tema para
tratar a la ligera "con
la idea elemental de que
todo el mundo y los
funcionarios más, deben
de cumplir la ley",
comentó.
Martínez Torrón
distinguió en la
oposición que puede
despertar un asunto como
los matrimonios de
personas del mismo sexo
y la que puede generar
de forma particular esta
ley aún no promulgada.
"Los objetores de
conciencia no son
defraudadores del
sistema jurídico, sino
que tienen problemas a
la hora de cumplir una
cláusula. Las personas
que tienen esos
conceptos morales no son
malos ciudadanos que
tratan de evitar el
cumplimiento de las
leyes, sino que son
personas con profundas
convicciones éticas,
cumplidores de la ley,
pero que en algún punto
concreto encuentran que
hay un contradicción
entre su deber de
conciencia y lo que la
ley impone", indicó. La
objeción de conciencia
ha surgido en distintos
temas candentes como el
servicio militar, el
aborto o a la hora de
tomar parte de un jurado
popular, entre otros.
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