| Se puede sufrir mucho
por un amigo o por un hijo. Y, además, se puede
sufrir, y mucho, con añadida tristeza, de ese amigo
o de ese hijo. El sufrir por supone sacrificio
querido, generosidad gustosa..., mientras que el sufrir de
hace referencia a la falta de amor no correspondido.
***
Pues si el hombre -que está hecho a imagen y semejanza de
Dios- sufre más de... que por..., podrá llegar
a saber algo del sufrimiento del Corazón de Jesús y del Inmaculado
Corazón de María: Jesús y María sufrirán porque saben que
la Pasión y Muerte de Cruz va a ser inútil para muchos por
su deslealtad, pues despreciando la Redención se condenarán
voluntariamente: ¡se condenarán por el pecado que, labrado
en desamor, es siempre ofensa a Dios! Jesús, y María junto
a Él, sufrió la Pasión por nosotros. Y los Dos sufrieron
de nuestro desamor hacia ellos.
***
De lejos nos llega la queja del Señor que recoge el Salmo:
"Si mi enemigo me agraviase, de buena gana sufriéralo.
Si quien me odia se me alzara, de él me pusiera a cubierto.
Pero tú mi amigo eras, familiar y compañero; juntos en dulce
consorcio caminábamos con turba alegre al templo" (Salmo
54, 13-14).
© Araceli de Anca Abati
© Arvo Net 2004
|