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Por Gustavo de Prado
Arvo Net, 02.03.2004
Casablanca Comunicación
Dirección: Michael
Haneke.
Intérpretes: Daniel
Auteuil, Juliette
Binoche.
Duración: 120 m.
Género: Drama.
Enfrentarse
a una película de
Haneke supone
adaptarse a una
estructura
cinematográfica alejada
de los esquemas
tradicionales. Hay que
olvidarse de aquello de
la
presentación-nudo-desenlace,
del ritmo narrativo, del
modo de plantear las
elipsis.
Escondido es un
fragmento de historia
que quizá termina o
quizá no, que quizá
empezó donde empieza la
narración o quizá tuvo
su origen antes.
Haneke pretende
inquietar. Ese es su
único objetivo. Lo
cumple y, por tanto, lo
demás resulta superfluo.
Situa a unos personajes
en una situación
turbadora quebrando su
modo rutinario de vida.
Es un momento de crisis
en la vida, cuando todo
estaba bien y parecía
que seguiría así para
siempre.
Georges (Daniel
Auteuil) y Anne (Juliette
Binoche) son un
matrimonio de clase
media alta. Él presenta
en la televisión un
programa sobre
literatura: entrevista a
escritores, modera
debates y presenta las
últimas novedades. Es un
programa serio, de
nivel. Ella trabaja en
una editorial así que
parece que los gustos de
ambos son afines. Su
casa lo refleja:
arquitectura urbana,
decoración moderna,
grandes espacios libres,
estanterías llenas de
libros. Tienen un hijo,
Pierrot, con los
problemas habituales de
la adolescencia. Nada
del otro mundo. Parecen
una familia normal.
Irritantemente fríos en
sus costumbres,
presuntuosamente
satisfechos de su nivel
social. Tan
exageradamente formales
que resultan secos. Sus
amistades son muy
similares a ellos:
correctos, distantes y,
como buenos franceses,
tienen ese savoir
faire.
Entonces la
situación se torna
inestable. Llega un
vídeo aparentemente
inocuo pero que prueba
que les están espiando,
después unos extraños
dibujos infantiles con
ciertos matices de
crueldad, más vídeos… El
pasado sale a flote.
El factor
intriga habría sido
explotado de un modo muy
distinto por un
Alfred Hitchkock o,
por mencionar a otro
francés, por Claude
Chabrol. Haneke
usa la intriga
únicamente como factor
desencadente; la intriga
en sí no le interesa y,
de hecho, así se queda:
siendo intriga. Se
trata, simplemente, de
un recurso que genera
los distintos niveles de
lectura de la película y
cada espectador podrá
interpretar como desee.
¿Qué
significa el título de
la película? ¿Qué es lo
que se encuentra
“escondido” (caché)?
Existe una evidente
intención de análisis de
la clase media o, para
ser más exactos y que
nadie piense en un
mensaje de lucha de
clases (cosa que al
director no le
interesa), de la
sociedad de bienestar.
La familia protagonista
se encuentra inmersa,
más bien empotrada,
dentro de esa sociedad
de bienestar,
cómodamente arrellanada
en un espacio que parece
inmutable,
confortablemente
rutinario.
Es curioso el modo de
plantear la relación
matrimonial entre
Georges y Anne. A lo
largo de los 120 minutos
de duración de la
película no se tocan en
ningún momento. No hay
muestras de afecto, de
cariño, de comprensión.
La situación que
atraviesan, por causa de
los anónimos que
reciben, es dura y les
afecta profundamente.
Pero cada cónyuge lo
lleva en solitario. Los
cruces verbales entre
ambos acaban en
discusión. Nunca hay
reconciliciación ni una
palabra de perdón ni un
gesto de consuelo ni el
más leve roce físico por
accidental que sea. Es
otro factor que
contribuye a la tensión
porque el espectador
espera inconscientemente
un contacto que jamás se
produce.
En cambio, son los
extraños, los amigos de
la familia, quienes
están más inclinados a
ofrecer el consuelo de
un contacto físico. De
algún modo, Pierrot, el
hijo, es el único capaz
de descubrir la horrible
situación en que se
encuentra el matrimonio
de sus padres y de la
que ellos ni siquiera
son conscientes. Todo
ello son recursos que
Haneke ha utilizado
para describir el pavor
de la rutina. En este
caso lo “escondido” es
la otra sociedad
que uno no quiere ver y
que inopinadamente nos
asalta desde el pasado.
El matrimonio acomodado
ha llegado a tal grado
de ensimismamiento que
está efectivamente
desconectado de la
realidad. Y, cuando algo
quiere sacarles de ese
solipsismo, la lucha se
plantea no tanto para
enfrentar un mal como
para mantener un
estatus.
“Escondido” remite
también a ese personaje
misterioso que envía los
anónimos y del que sólo
podemos hacer
conjeturas. Lo terrible
es que sus actos, al
enviar esos mensajes,
tienen repercusiones
verdaderamente fatales
no tanto para el
matrimonio como para
terceras personas. No es
fácil solidarizarse con
Georges y Anne. Se logra
con ellos un mínimo
grado de empatía por lo
que están sufriendo.
Pero, en cierto modo,
confiamos en que el
enigmático espía obtenga
cierta dosis de éxito
para que toda esa
situación lleve a
Georges y a Anne a
reencontrarse. No es
así. El personaje
“escondido” fracasa en
su intento, ha topado
con alguien que no está
dispuesto a cambiar, con
un muro indestructible
que se pone de
manifiesto ante un
episodio violento
espeluznante y que no
altera como se esperaba
a Georges.
“Escondido” se refiere
también a la conciencia
de Georges. Todos los
mensajes, el pasado con
mentiras, la
conversación con la
madre, el reencuentro
con un personaje
pretérito, son mazazos
en la conciencia de
Georges. Una conciencia
“escondida”, tapada,
casi muerta, que lucha
por emerger. La película
es una lucha a muerte de
la conciencia por
hacerse evidente en la
mente del protagonista.
La conciencia intenta
mostrarse una y otra
vez, busca caminos
alternativos, modos
diferentes de
presentarse porque se
está ahogando. Está
haciendo los últimos
intentos antes de que
sea demasiado tarde. Y
una y otra vez es tapada
de nuevo. Georges acaba
metiéndose en la cama,
sucedáneo rápido de los
problemas, dispuesto a
olvidar para siempre esa
conciencia molesta,
empecinado en ignorarla
sea cual sea la forma en
que a ella se le ocurra
presentarse.
La película emplea
recursos formales que
advierten de lo opaca
que va a ser la
narración, empezando por
ese larguísimo plano
inicial, en el que no
ocurre nada, y que acaba
convirtiéndose en una
imagen de televisión. En
ocasiones llega a ser
difícil organizar el
plano temporal de la
historia aunque, a la
postre, sea esto casi lo
único que queda claro.
La película termina con
otro larguísimo plano,
similar al del inicio,
que deja abiertos todos
los interrogantes y
plantea algunos nuevos:
¿es la vida, sin más,
que sigue? ¿Es un nuevo
acto de espionaje? ¿Es
la conciencia de otro
personaje tratando de
decir “estoy aquí”?
No es una película para
el gran público, pero
Haneke logra
incomodar al espectador.
Que era lo que se quería
demostrar.
G. de P.
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NOTAS AL MARGEN
1.
La sección CINE, en
Arvo.Net, pretende
formar un elenco de
buenas películas que
valga la pena ver por
alguna razón; bien
entendido que no
«recomendamos»
ninguna, aunque puede
hacerlo, como es lógico,
a titulo personal, el
autor de las recensiones
o comentarios. La
intención es apuntar al
buen cine como arte que
refleja momentos de la
Historia humana e
incluso, a veces,
«hace
Historia».
Puede tratarse de una
película que divierte o
entretiene sanamente,
cosa que en su momento
oportuno es muy buena.
Hay películas que vale
la pena ver
sencillamente "sólo"
porque se trata de una
obra de arte, por una
dirección o
interpretación
magistral, etc. Hay
películas que aportan
conocimiento de
situaciones humanas o
caracteres peculiares;
pueden plantear
cuestiones en las que
vale la pena pensar.
«Pensar»,
siempre resulta
enriquecedor. Las
películas que hacen
pensar son nuestras
preferidas, aunque las
soluciones a los
problemas que plantean
tengamos que buscarlas
nosotros.
2.
Caché,
es una
película seria
(cf. 3). Seguramente
quien vea Caché
sólo para entretenerse
-como parece sugerir
Gustavo de Prado- saldrá
enfadado, o contra los
personajes, o contra el
director. La película
tiene 5 Premios Europa
2005: mejor director,
mejor actor, mejor
película, mejor montaje
y premio de la Crítica. Un
buen maestro puede, con
esta película plantear
cuestiones a sus alumnos
(o padres a sus hijos
mayorcitos), como, por
ejemplo: qué le falta a
esa familia, que se
quieren y no logran
comunicarse; qué le
falta a la conciencia de Georges para recobrar la
paz (¿podría recobrarla?
¿cómo?); y otras por el
estilo.
3.
Quizá tendríamos que
reorganizar la
estructura de nuestra
sección de Cine y abrir
una de
«películas
serias».
Hay que dar tiempo al
tiempo.
4. Advertimos que las
películas que aparecen
en Arvo.Net, salvo error
(que agradeceremos nos
hagan notar, si se diera
el caso) no presentan
inconvenientes morales
para personas mayores,
pero algunas pueden no
ser adecuadas para
menores; no tanto por
las imágenes –rechazamos
completamente las
pornográficas o
similares-, como por la
temática. Confiamos en
que esto se entienda
desde los comentarios.
Arvo Net,
02/03/2006 |