AL PROBLEMA, SOLUCIÓN,
PORQUE EL NIÑO VALE MÁS
Por Ángel García Prieto
Cuando una mujer se plantee, o le planteen, usar la píldora abortiva RU-486 – que, por cierto, tiene nombre de misil – será porque está embarazada y no desea tener el hijo. La RU-486 se presenta como salida a un problema tremendo, pero es una alternativa muy traumática y negativa, porque de ella va a derivarse un aborto: un niño al que no se le deja nacer y una mujer que ha abortado, lo que quizá pueda ser todavía peor. No hay que olvidar esa sabia frase que dice “es más fácil sacar un niño del vientre que sacarlo después de la cabeza”. El aborto es un acontecimiento vital tan importante como negativo, una desgracia, un fracaso...Por eso no es deseable, ni es solución, es tan sólo una mala alternativa.
Que el aborto se haga a base de píldoras con nombre de misil, con pastillas a las que se le ponga un título comercial incluso atractivo o con los procedimientos quirúrgicos usados hasta ahora, es lo de menos. Lo importante es que siempre es un aborto, aunque se le denomine interrupción voluntaria del embarazo , IVE, o con cualquier otro eufemismo. Personalmente me parece que la RU-486 va a fracasar, porque su acción supone estar una buena serie de horas con pérdidas de sangre, durante las cuales la mujer va a ser muy consciente de que está abortando. Al fin y al cabo, con el aborto por aspiración está anestesiada y dormida. Las mujeres prefieren la anestesia epidural para dar a luz, porque desean ver a su hijo nacer, pero me imagino que no habrá muchas que quieran ver el aborto, preferirán estar anestesiadas totalmente.
Frente al embarazo no deseado hay soluciones más difíciles, pero positivas y por las que vale la pena luchar. la posibilidad de crear centros de acogida total para las embarazadas que lo deseasen; proporcionar información objetiva y completa sobre la significación y naturaleza del aborto; sistemas para salvaguardar el anonimato; asistencia en todos los sentidos: médica, psicológica, legal, social, económica; disposiciones legales que permitan a la mujer llevar a cabo, con dignidad, su embarazo; leyes de adopción más eficaces y rápidas, etc. Este tipo de ayudas se están prestando ya, en menor o mayor medida y con medios aún limitados, por entidades y ONG's que trabajan en el ámbito pro-vida, a las que valdría la pena apoyar y ayudar más, etc.
Frente a la alternativa del desahucio mortal para el embrión, el bombazo químico de la mifepristona o RU-486, son preferibles soluciones más humanas, más positivas, más esperanzadoras... Porque un niño vale mucho, vale todo. La vida vale más.
Ángel García Prieto
Médico psiquiatra
Arvo Net, 15.05.2003
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