Es difícil encontrar una exposición tan completa y objetiva en la que se aborden no solo los problemas técnicos sino también éticos que suscitan las células madre y su potencialidad en medicina regenerativa. Nicolás Jouve es catedrático de Microbiología y ha sido presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y del Comité Nacional de Bioética.

 

El primer capítulo se dedica a divulgar conocimientos básicos sobre qué es y como funciona una célula. En los siguientes va tratando de los aspectos técnicos de las células madre, la clonación, las realidades y mitos de sus aplicaciones a la medicina regenerativa y por último sus implicaciones éticas y sociales. Además, al final incluye un resumen de conclusiones que describen y sintetizan de forma clara el contenido del libro.

La dificultad de divulgar se vence utilizando el mínimo imprescindible de conceptos especializados y con la utilización de gráficos, ilustraciones y dibujos. Especialmente clarividentes son las descripciones de los resultados de las publicaciones seminales en la obtención de células madre humanas (1998), así como en la demostración de la multipotencialidad-pluripotencialidad que se está descubriendo en las células madre adultas (2002) y en las de la capacidad de desdiferenciación celular demostrada en mamíferos.

Jouve hace ver que la frontera entre las potencialidades de las células madre adultas y las embrionarias es cada vez más tenue. Las células madre adultas en comparación con las embrionarias parecen ser menos vigorosas en su crecimiento y quizá un poco más restringidas en cuanto a sus potencialidades. Es de hacer notar que ambas características de las células madre adultas suponen más ventajas que inconvenientes para posibles aplicaciones en medicina regenerativa.

El control de la diferenciación de las células madre adultas que se están descubriendo, haría posible aplicaciones terapéuticas a cualquier tejido sin problemas de rechazo, ya que se utilizarían a través de autotransplantes y de bancos de médula ósea o de cordones umbilicales; además no presentan problemas de formación de tumores y no generan problemas éticos importantes.

En cambio, cualquier aplicación a la medicina regenerativa de células madre de origen embrionario presenta dos problemas técnicos principales: compatibilidad y formación de tumores, dos problemas que persisten desde hace más de 30 años cuando se describieron por primera vez en ratones. Además, su obtención supondría la destrucción continua de cantidades ingentes de embriones humanos.

Para solucionar la incompatibilidad de las células madre embrionarias, se ha propuesto la mal llamada clonación terapéutica, es decir, generar embriones clónicos para obtener células madre compatibles con el enfermo. En las págs 152-154 se hace una realista descripción de todos los pasos técnicos que se necesitarían para que esto llegase a ser algún día realidad.

El autor concluye que no es admisible, por lo tanto, dar por hecho que los avances en medicina regenerativa se van a producir gracias a las células madre embrionarias, cuando las aplicaciones de las adultas ya están en fase clínica.