Lunes - 21.Mayo.2012

Grandes Secciones
Actualidad
Autores
Biología humana
Avances científicos de relevancia ética
Fe y ciencias
Ciencia
Historia de la Ciencia Historia de la Ciencia
Ciencia y vida Ciencia y vida
Filosofía
Teología
Espiritualidad
Religión
Derecho
Familia - educación
Etica
Valores
Cultura
Literatura
Libros
Cine
Vídeos culturales
Testimonios
Archivo
Blog de N. López Moratalla
Los secretos de tu cerebro
Blog de A. Orozco
Blog informal. Notas. Avisos de Arvo.net.
Estás en: Ciencia

CÉLULAS MADRE ADULTAS, UNA REALIDAD TERAPÉUTICA (Lluís Orozco Delclós)

ver las estadisticas del contenido recomendar  contenido a un amigo
MIL DIAS DE BENEDICTO XVI
 
 

"CÉLULAS MADRE

ADULTAS"

UNA REALIDAD TERAPÉUTICA

Lluís Orozco Delclòs
        http://www.itrt.es/

 

Parece que el término “Ingeniería Tisular” o “Ingeniería de Tejidos” – que nada tiene que ver con lo textil - empezó a utilizarse en 1987 en el marco de una Reunión de la americana National Sciencie Foundation. El objetivo que se planteaba en aquella reunión era el desarrollo de compuestos biológicos y biomateriales implantables en el cuerpo humano con intención de reparar, mantener o mejorar la función de órganos o tejidos. La idea, muy lógica, era que el progreso pasaba por aunar ciencias diferentes pero tan afines como son la bioquímica, la biología celular o la biología molecular y la necesidad de inmersión de las ingenierías en las ciencias de la salud.

Veinte años después la Ingeniería Tisular puede considerarse una macro ciencia multidisciplinaria sin límites, multidisciplinaria como pueda ser la investigación espacial en la que tan trascendental es la participación del astrónomo como del informático, del médico como del astronauta. Hoy los profesionales implicados en este campo científico se reúnen en sociedades propias, celebran congresos periódicos y comunican sus experiencias en múltiples revistas dedicadas que es el clásico y necesario “modus operandi” de la ciencia. Pero ahora, a diferencia de épocas anteriores, gracias a tecnologías como Internet, los investigadores de todo el mundo pueden mantener un contacto permanente, fluido y sin límites impuestos por la distancia o las fronteras. Las publicaciones científicas en soporte papel siguen teniendo un valor documental histórico y son indicadoras de la dirección en la que se mueven los acontecimientos pero no reflejan en absoluto el punto exacto hasta donde realmente se ha llegado en el dia de hoy. Por esto se entiende el interés que suscitan los auditorios en que los investigadores y representantes de instituciones implicadas se encuentran, comparten y debaten “en vivo” sus experiencias. Un ejemplo de ello son las Jornadas sobre Ingeniería Tisular auspiciadas por Fundación Universal que se celebrarán a finales de mayo en Barcelona y cuyo centro de atención serán las “células madre adultas” como realidad terapéutica, temática esta de previsible repercusión en los medios de comunicación aunque el foro sea dirigido a profesionales.

Existe un acertado debate sobre la bondad de la divulgación pública de los avances científicos hasta que estos se consoliden porqué se considera, con razón, que pueden promover falsas esperanzas en el entorno de pacientes que quizás sean incurables o que no sean realmente beneficiarios del progreso anunciado. La posibilidad de generar excesivas expectativas es un aspecto sobre el que se llama la atención de forma insistente al tratar sobre las llamadas “células madre” precisamente por esta repercusión mediática que las acompaña, pero parece inevitable generar expectativas cuando por ejemplo se anuncian multimillonarias inversiones públicas en I+D+I o en construcciones realizadas aquí y allá destinadas a albergar la investigación en este campo. La enorme inversión se justifica precisamente porqué se dice que las células propiciarán el remedio de paradigmáticas enfermedades incurables en un tiempo no muy lejano y lógicamente se genera una esperanza proporcional a la inversión en los afectados por estas enfermedades y su entorno, cosa que tampoco parece tan negativa el suscitar esperanzas, sobre todo si son fundadas como parece que es el caso.

Consideramos que no es improcedente y que muy al contrario es muy necesaria la explicación ponderada y con lenguaje inteligible de la situación de las investigaciones en curso, de la situación actual, de los logros que se van consiguiendo y también los fracasos si los hay. Primero porqué la actual tecnología de las comunicaciones y la globalización imposibilita el secretismo -nos referimos al secretismo ligado a la discreción y sin conotación peyorativa- además siempre es mejor que las noticias se transmitan sin distorsiones y desde fuentes solventes. Segundo, la sociedad llamada “civil” que debe soportar, literalmente cada dia, las recomendaciones médicas de los “echadores de cartas” o similares desde las televisiones incluso públicas, agradece y además tiene derecho a que de vez en cuando se le informe de la actividad científica médica. Esta información es necesaria para que la población en general, sana o enferma, comprenda a que se destinan los recursos dedicados a la investigación, dilucide si estos recursos son suficientes, debieran aumentarse, restringirse o reconducirse hacia otras líneas. Al fin y al cabo la población a quien se dirige esta información es la misma que afirmamos que es tan madura a la hora de emitir el voto y de la que emanan los políticos que deben tomar estas decisiones.

 

Las “células madre” son las capaces de multiplicarse y diferenciarse formando uno u otro tejido del organismo con dependencia de las señales biológicas que reciban. En la última década se ha definido que células con estas características embrionarias también se encuentran en el cuerpo humano adulto y que permanecen en él durante toda la vida, por esto suelen llamarse “células madre adultas”.

La población de estas células va disminuyendo con la edad pero teóricamente no se agota nunca ya que cuando inician el proceso de división celular que llevará a la generación de células especializadas, por ejemplo hacia células formadoras de hueso, siempre se autogenera una nueva célula que conserva la característica primitiva de “madre” y que queda “aletargada” en su lugar hasta recibir un nuevo y adecuado estímulo que la induzca a multiplicarse.

Es muy atractivo para los científicos considerar la posibilidad de “recolectar” estas células del paciente enfermo con lesiones irresolubles o de muy difícil solución, manejarlas a conveniencia en el laboratorio especializado en terapia celular y posteriormente aplicarlas con intención curativa mediante la adecuada combinación con biomateriales o sustancias biológicas que faciliten su transporte e implantación (por esto se llama ingeniería tisular).

Todo parte de la investigación básica que digamos, para entendernos, es la que llevan a cabo con proverbial discreción los “científicos de laboratorio”. Esta es la que determina la mejor manera de procesar las “células” y combinarlas con “biomateriales”, evalúa su potencial regenerativo y la seguridad del proceso de forma exhaustiva. Lo hace mediante experimentos “In Vitro”, en animales o incluso con cálculos matemáticos. Mediante los datos proporcionados por esta investigación “básica” también se crea la compleja tecnología punta necesaria procesar células humanas, tecnología a la que se exige requisitos de fabricación muy estrictos.

Finalmente viene el complicado salto de la experimentación a las primeras aplicaciones de un producto celular a pacientes humanos. Este es un paso tanto o más complejo que la investigación con un nuevo medicamento. Debe entrar en juego todo el arsenal que supone la aplicación de la Ingeniería Tisular, médicos en el quirófano, biólogos en el laboratorio, los comités de ética que determinan la corrección de la investigación planteada, las autoridades sanitarias que garantizan la legalidad y rigor de los procedimientos… Todos ellos sitúando la seguridad del paciente como prioridad absoluta. Paciente que por cierto participa de manera activa en el estudio ya que además de prestarse a ser incluido en el mismo debe someterse a controles exahaustivos y cumplimentar múltiples cuestionarios que reflejan su estado físico y de ánimo.

 

Nuestro grupo de trabajo reúne profesionales de distintas especialidades de cuatro hospitales barceloneses, la Unidad de Terapia Celular del “Banc de Sang i Teixits” (SCS) y colabora estrechamente con equipos científicos de Michigan y de la universidad de Würzburg. Operamos bajo el control de la Organización Catalana de Transplantes (OCATT) y de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).

 A principios del año 2004 iniciamos los primeros ensayos clínicos siguiendo el procedimiento de “recolectar” “células madre adultas” a partir del aspirado de un volumen reducido de sangre del hueso de la pelvis que se realiza mediante una intervención inocua –el mismo que se realiza para una biopsia de la sangre-. El producto obtenido se transporta al laboratorio de terapia celular, donde las células son seleccionadas, y cultivadas durante dos semanas en el interior de una biocámara que emula el cuerpo humano. Tras diferentes procesos seguros y precisos gobernados informáticamente, se consigue un producto muy rico en “células madre adultas” con propiedades terapéuticas. Las células se presentan en suspensión en un líquido apropiado para su supervivencia contenido en una bolsa de material adecuado. En esta forma se transporta al quirófano donde la “sopa de células madre” se mezcla con un biomaterial que da consistencia al conjunto y ayuda a su aplicación con intención curativa al mismo paciente que donó la médula ósea de su pelvis dos semanas atrás.

Por el momento los procesos realizados se han orientado a la resolución de determinados problemas óseos como defectos de consolidación y atrofias del maxilar y está prevista la ampliación inmediata del estudio a otro tipo de patologías óseas. Aunque hasta el momento se ha  tratado un número muy reducido de pacientes, los resultados obtenidos son totalmente satisfactorios. Iguales resultados se han obtenidos en EUA y esto alienta a los investigadores a proseguir con los estudios actuales y abrir nuevas vías de investigación ya que la reconocida seguridad y versatilidad de las “células madre adultas” permite plantear su aplicación con intención

regenerativa de tejidos como el músculo, el tendón, el cartílago o vasos sanguíneos, estudios al respecto ya están o se pondrán pronto en marcha.

Conviene señalar que los términos empleados “ensayo” o “estudio” definen que los procesos a que se refieren están en vias de demostrar su beneficio y este beneficio no puede asegurarse hasta que se han completado las sucesivas fases que impone el método científico.

 

 

* Lluís Orozco Delclòs

Institut de Terapia Regenerativa Tissular (ITRT)

Centro Médico Teknon. Barcelona

 

 

Arvo.Net ©, 18/01/2008

Coordinador: Antonio Orozco Delclós

Edita: Asociación Arvo®, Salamanca

Enviado por Arvo - ITNT - 18/01/2008 ir arriba
COMENTARIOS añadir comentario
Esta web no se hace responsable de los comentarios escritos por los usuarios. El usuario es responsable y titular de las opiniones vertidas. Si encuentra algún contenido erróneo u ofensivo, por favor, comuníquenoslo mediante el formulario de contacto para que podamos subsanarlo.
ir arriba

v01.99:0.60
GestionMax
TIENDA   Novedades   rss   contacto   buscador   tags   mapa web   
© ASOCIACIÓN ARVO | 1980-2009    
Editor / Coordinador: Antonio Orozco Delclós