
 |
OMNIPOTENCIA DIVINA (San Anselmo) |
|
 |
 |
|
 |
 |
 |
Documento sin título
 |
 |
Omnipotencia Divina |
|
Pero, ¿cómo eres omnipotente si no puedes todo, si no puedes corromperte, mentir, ni hacer que lo verdadero sea falso, que lo que está hecho no lo sea, y otras cosas semejantes?
|
|
SAN ANSELMO
Pero, ¿cómo eres omnipotente si no puedes todo, si no puedes corromperte, mentir, ni hacer que lo verdadero sea falso, que lo que está hecho no lo sea, y otras cosas semejantes? ¿Cómo puedes todo, a menos, quizá, que poder hacer algunas de estas cosas no sea potencia, sino por el contrario, una verdadera impotencia?
Porque el que puede hacer tales cosas puede hacer lo que es funesto, lo que es contra su deber. Ahora bien, cuanto más poderoso es de esta manera, tanto más poder tiene sobre él la adversidad y el mal, y menos fuerza tiene él contra ellas. Semejante facultad no es poder, sino impotencia; de hecho no se dice que posee personalmente el poder, sino que deja que otros lo tengan sobre él.
También puede ser una manera de hablar, como cuando se dicen muchas cosas impropiamente; con frecuencia, decimos «ser» por «no ser», y «hacer» para expresar una situación que consiste en «no hacer» o no hacer nada. Por ejemplo, respondemos a un hombre que niega una cosa: así es como usted dice, aunque más conveniente sería decir: la cosa, en efecto, no es como usted dice que no es. También decimos:«éste se sienta como hace este otro», o «éste descansa como hace este otro», aunque por sentarse entendemos no hacer una cosa, y descansar por no hacer nada. Así, pues, cuando se dice de alguien que tiene poder de hacer o sufrir algo que no le es provechoso o que no debe hacer, se entiende que es impotencia, aunque se emplee la palabra potencia, porque cuanto mas poderoso es en este sentido, tanto más fuerte son contra él el infortunio y la perversidad, y él tanto más débil contra ellas. Así, pues, Señor Dios nuestro tú eres verdaderamente omnipotente, en el sentido de que no puedes nada de lo que es fruto de la impotencia y que nada prevalece contra ti.
SAN ANSELMO, Oraciones y meditaciones, n. 24, Ed. Rialp, Madrid 1966, pp. 215-216.
|
|
| © ASOCIACIÓN
ARVO 1980-2005 |
| Contacto: webmaster@arvo.net |
| Director de Revistas: Javier Martínez
Cortés |
| Editor-Coordinador:Antonio Orozco
Delclós |
|
|
|
|
 |
 |
|
 |
 |
 |
|
 |
|
|