| LA CIENCIA NO ES LA ÚNICA REALIZACIÓN ADECUADA DE LA RAZÓN
La razón humana no se siente satisfecha dentro de la frontera científica. Las ciencias han nacido de un determinado uso de la razón humana, no son su única realización adecuada. Donde se para la ciencia, no se detiene el hombre. Como dice Ortega y Gasset: "No podemos alentar confinados en una zona de temas intermedios, secundarios. Necesitamos una perspectiva íntegra, con primero y último plano, no un paisaje mutilado, no un horizonte al que se ha amputado la palpitación incitadora de las postreras lontananzas. Sin puntos cardinales, nuestros pasos carecerían de orientación". La actividad y los contenidos de las ciencias necesitan el papel integrador de una filosofía sapiencial. Pero tal consideración de la filosofía tiene indudablemente un defecto: deja sin plantear y resolver los problemas últimos. Le faltan las palabras de la reflexión que piensan los fundamentos antropológicos de la ciencia, las palabras que se refieren al origen y sentido último del mundo, las palabras de la ética que orientan los contenidos de la ciencia y la tecnología a la felicidad de la persona humana, dentro de una jerarquía de valores. ¿Habrá que resignarse a relegar estas cuestiones al campo de lo irracional o de lo imaginario? Más razonable es reconocer los límites de las ciencias.
Ildefonso Murillo , Razón científica y fe cristiana . Lección inaugural del Curso Académico 2000/2001, Universidad Pontificia de Salamanca (España), 2000, pág. 7.
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