Victor Hugo defiende a los poetas frente a los que dicen: «¡Bah! El poeta está en las nubes».
A ello replica el escritor: «el rayo también lo está». A Chesterton le encanta esta fulminante respuesta. No es un simple juego verbal. Es la fuerza literaria expresando la agudeza de un pensamiento inexpresable.
También se dice del filósofo; y del buen cristiano, siempre filósofo y poeta: «está en las nubes». Pero, en general, va con los pies más plantados en la tierra que nadie. ¿Cómo, si no, podría volar sobre las nubes? ¿Cómo podría amar al prójimo como a sí mismo? Él abarca el pasado, el presente y el futuro con el ojo de la fe, en EL QUE SABE.