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UN BRINDIS DE JOHN HENRY NEWMAN
Con este título he querido referirme al artículo que acaba de publicarse con el título más sobrio "Conciencia y objeción de conciencia". Es un librito de bolsillo de Ediciones Palabra (Ed. Palabra, Bolsillo, n. 810). En él encontramos el famoso brindis del beato John Henry Newman (en la foto), tanto más admirado cuanto más conocido:
«Caso de verme obligado a hablar de religión en un brindis de sobremesa -desde luego, no parece cosa muy probable-, beberé «¡Por el Papa!», con mucho gusto. Pero, primero, «¡Por la Conciencia! », después, « ¡Por el Papa! ».
Es interesante y conveniente conocer el contexto. Pero no le quita una coma al brindis. Nadie, según Tomás de Aquino, y con él la Iglesia católica, debe obrar contrariamente a los dictados de su conciencia. No es menos cierto que la conciencia individual, particular, no es infalible. Le cabe el error. Y la revelación cristiana nos enseña que la Iglesia sí lo es. No por cierto en muchísimas cosas, pero en algunas sí. Y esto, como dice Newman y quizá otro día traigamos más de sus argumentos, es una gran don de Dios a la humanidad, que necesita defenderse frente a la enorme potencia de la Mentira. La escribo con mayúcula, porque estoy pensando en el que es llamado por Jesucristo "padre de la mentira" (Jn 8, 44). ¿Quién puede negar que se encuentra con él a menudo, incluso todos los días en alguna parte? Pasen a "Conciencia y objeción de conciencia".
Antonio Orozco, 29.09.2010
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