Por Marosa Montañés Duato,
periodista
Arvo Net, 19.02.2006
Son los
expertos los que deben hablar, y los más
sabios ya se han pronunciado en contra
de la ley de reproducción asistida; pero
me cuesta asimilar por qué se ha caído
tan bajo en un ataque tan directo a la
dignidad de la persona humana . Intento
averiguar las razones de fondo y me
encuentro con éstas : la vida humana
carece de valor para el gobierno
socialista – qué lástima que ahora sean
adultos y no preembriones-; la salud de
los bebés se llama perfección no
aceptación del hijo por si mismo; o la
ciencia e investigación pretenden llegar
hasta dónde la inteligencia del hombre
quiera porque se han propuesto emular la
gesta de Dios – ser como dioses -, a la
hora de la procreación . Quizá el
gobierno socialista piense que así se es
más “ progre y menos carca ”, cuando lo
que hoy se lleva en España – a las
movilizaciones de la sociedad civil me
remito – es conservar los valores
tradicionales, lo que ha funcionado
desde siempre y además con éxito. Lo que
está claro es que ignora la resolución
del Parlamento Europeo sobre clonación
humana que “prohíbe la investigación
sobre cualquier tipo de clonación
humana”.
Esta
ley, además de legislar sobre técnicas
de reproducción asistida, trata aspectos
totalmente distintos como son la
clonación, la experimentación e
investigación con embriones, la
selección de embriones mediante técnicas
de diagnóstico genético o la posibilidad
de crear bebes medicamento; esta ley
abre la puerta a la clonación, mal
llamada terapeútica, por la que se
crearán seres humanos idénticos para
curar enfermedades de terceras personas,
porque con el argumento de salvar a un
hermano se mata al otro u otros en
estado embrionario . Yo a todo esto le
llamo “ fábrica de clones ” y me
recuerda una gran película “ el señor de
los anillos” en la que llegan a crear
seres destinados sólo al trabajo o a la
guerra; la utilidad de una vida humana
no es servir a “unos intereses
determinados de antemano”, sino
simplemente existir como criatura de
Dios.
Se trivializa, banaliza o
desprecia una vida humana, cuando no se
aprecia la propia, cuando no se tiene “
una autentica familia” en la que se
aprende a ser feliz, cuando se
deshumaniza su personalidad, o cuando se
prescinde del secreto de la vida
llamado “ aprendizaje en el amor” . Y
eso es lo que les pasa a sus señorías
socialistas. Lo siento y mucho .