Religión
19-04-2006
041/06
Diversos libros que han analizado
hasta qué punto "El Código Da Vinci"
es fiable respecto a la historia del
cristianismo, abordan lo que dice
sobre María Magdalena. En
"Descodificando a Da Vinci" (Ed.
Palabra, 2004), Amy Welborn (1)
escribe:
Hagamos un rápido repaso de lo que
nos dice Dan Brown sobre María
Magdalena.
Según Brown, era una mujer judía de
la tribu de Benjamín, que se casó
con Jesús y dio a luz a su hijo.
Jesús trató de dejar a la Iglesia en
sus manos, esa Iglesia iba a
devolver la "deidad femenina" a la
vida humana y al conocimiento
general. Después de la crucifixión
de Jesús, María Magdalena huyó a la
comunidad judía de Provenza, donde
ella y su hija Sarh hallaron
refugio. Su vientre es el "Santo
Grial". Sus huesos descansan bajo la
pirámide de cristal a la entrada del
Louvre. El Priorato de Sión y los
Caballeros Templarios se dedicaron a
proteger su historia y sus
reliquias. El Priorato le da culto
"como Diosa... y como Madre Divina".
(...) Considerando que los
Evangelios mencionan a María de
Magdala en escasas ocasiones, ¿de
dónde proceden esas ideas? La
respuesta está exactamente en la
novela, cuando Teabing, nuestro
notable erudito muestra su
biblioteca (...). Y cita "La
Revelación de los Templarios" y "El
enigma sagrado" –dos obras de
pedante pseudohistoria y teoría
conspiratoria–, "The Goddess in the
Gospels" ("Las diosas en los
evangelios", en castellano) y "The
Woman With the Alabaster Jar"
("María Magdalena, ¿esposa de
Jesús?", en castellano), de Margaret
Starbird, quien, entre otros medios,
emplea la numerología –la suma de
los números de su nombre– para
llegar a la conclusión de que María
Magdalena fue venerada como diosa en
la primitiva cristiandad.
(…) Bien; detengámonos unos momentos
para reflexionar sobre todo lo que
nos han dicho en esta novela: que
los Evangelios no deben consultarse
o leerse en sentido literal, y que
ni por un momento nos podemos creer
que transmiten cualquier verdad
sobre los sucesos que relatan. Pero
¿no nos han dicho también que
transmiten en código que los
primeros cristianos consideraban una
diosa a María Magdalena?
Bien; si la consideraban como una
diosa, ¿por qué no lo difundieron?
¿Por qué fastidiar con ese buen
Jesús crucificado-resucitado, cuando
podían dar culto a la Magdalena, si
era lo que deseaban hacer? No es que
hubiera alguna censura política,
social o cultural hacia los que
deseaban dar culto a una diosa.
Seguramente no serían arrestados,
encarcelados y ejecutados por
profesar una fe centrada en otra
persona que permanecerá sin nombre y
que, supuestamente, no recibirá
culto hasta el siglo IV. (…)
¿La Magdalena demonizada?
Esto adquiere gran importancia en
"El Código Da Vinci", que a menudo
se refiere a la identificación de
María Magdalena con una prostituta
como parte de una maliciosa conjura
tramada por la Iglesia para hacer
frente a cualquier sospecha, o
incluso (se dice) evidencia
histórica, del liderazgo de María
Magdalena en el cristianismo
primitivo.
Dos puntos: en primer lugar, la
asociación de María Magdalena con la
prostitución se extendió durante
siglos en el cristianismo occidental
(aunque no en el oriental). Sin
embargo, no hay pruebas de que se
hiciera, como afirman Brown y sus
fuentes, por maldad, por misoginia o
por temor a la autoridad femenina.
(…) Brown insinúa repetidamente que
María Magdalena fue marginada y
demonizada por el cristianismo
tradicional, que la pintó, dice,
como una mujer libertina, una
prostituta, etc., con el propósito,
se supone, de rebajar su
importancia.
Como mucho de lo que encontramos en
Brown, esto no solo es falso... es
sencillamente una insensatez.
El cristianismo, tanto oriental como
occidental, ha honrado a María
Magdalena como santa. Los cristianos
han puesto su nombre a iglesias, han
rezado ante la supuesta tumba donde
reposan sus reliquias y le atribuyen
milagros. ¿Es posible llamar
demonizar a eso?
En cuanto al tema de la
prostitución, incluso quienes
relacionan a María Magdalena con "la
mujer... que era una pecadora" de
Lucas 7, no ahondan en sus culpas.
El cristianismo no hace hincapié en
el pecado tras el arrepentimiento.
Ese es el resultado de la fe en
Jesús. No; María Magdalena, como lo
atestigua la leyenda sobre ella, es
recordada esencialmente por su papel
como testigo de la resurrección de
Jesús.
Antes del Renacimiento, las imágenes
de María Magdalena eran bastante
serenas. Solo a partir de entonces
nos la encontramos como una
arrepentida, desaliñada, medio
desnuda y con el cabello suelto. Los
artistas del Renacimiento mostraban
un interés creciente por una
presentación más naturalista de la
forma humana, y por una integración
más explícita de las emociones en
las representaciones artísticas.
Esas imágenes de María Magdalena
tienen más que ver con intereses
artísticos que con el modo en que la
Iglesia cristiana hablaba de ella.
El partido de la Magdalena
La estudiosa Jane Schaberg y otras
expertas feministas contemporáneas,
como Karen King de la Harvard
Divinity School, han aprovechado el
papel prominente de María Magdalena
en algunos escritos gnósticos del
siglo II en adelante para insinuar
una lucha por el poder entre el
partido de Pedro y el de María
Magdalena en el interior del
cristianismo. (…)
Veamos ahora los problemas lógicos
que se derivan sobre ello, tal y
como están expresados en la novela:
Si el partido de Pedro –al que
podemos suponer vencedor, según
manifiesta repetidamente Brown en su
novela– fuera tan poderoso como para
depurar a María y rebajar su
importancia, ¿por qué iba a destacar
su papel primordial en los relatos
de la resurrección, como el de la
primera persona que recibió la Buena
Noticia?
Brown nos ha dicho anteriormente
que, antes de que Constantino
llevara a cabo su perversa hazaña en
325 d.C., los cristianos de
cualquier lugar creían que Jesús era
un "hombre mortal". En este caso,
¿quiénes formaban exactamente el
partido de Pedro? Presumiblemente
eran los "vencedores", lo que
significa que tenían que haber
creído en la divinidad de Jesús,
porque esta fue la doctrina que
"venció". Pero, si no se inventó la
divinidad de Jesús hasta el 325
d.C., ¿dónde estuvieron todo ese
tiempo? (…)
¿Existen pruebas de que una parte de
la ortodoxia cristiana luchara por
la supremacía sobre el partido de
Magdalena, y degradaran su figura
durante el proceso?
No. Se trata de una pura
especulación basada en la lectura,
ideológicamente motivada, de unos
textos fechados por lo menos cien
años después de la vida de Jesús.
Así lo hicieron algunas sectas
gnóstico-cristianas que surgieron a
finales del siglo II, y que
atribuían a María Magdalena un papel
preponderante. En los pasajes de los
escritos gnósticos del siglo I no
hay datos que indiquen una intimidad
entre Jesús y María Magdalena, ni
que proporcionen argumentos
teológicos que apoyen su versión del
cristianismo y rebajen el papel de
Pedro y los apóstoles.
¿Esposa de Jesucristo?

"El Código Da Vinci" dice que Jesús
se casó con María Magdalena y que
eso está "documentado
históricamente". En "El engaño Da
Vinci" (Ed. Palabra, 2006), Mark
Shea y Edward Sri comentan:
Entre los miles de páginas escritas
por los primeros cristianos no
aparece un solo texto que hable de
que Jesús estuviera casado con María
Magdalena. Ni en los Evangelios del
Nuevo Testamento, ni en las cartas
de san Pablo, ni en los Padres de la
Iglesia. ¡Ni tampoco en los
evangelios gnósticos!
Todas las pruebas apuntan en otra
dirección: que Jesús no se casó
nunca. Por ejemplo, si Jesús hubiera
tenido una esposa, ciertamente, los
evangelios tuvieron muchas
oportunidades para hablarnos de
ello. Aunque mencionan
frecuentemente a sus parientes (su
padre, su madre, sus primos), nunca
nos hablan de una esposa. Esto
resulta muy raro si realmente Jesús
hubiera estado casado.
Además, el Nuevo Testamento nunca
menciona a María Magdalena como
"esposa de Jesús". Las mujeres en
los evangelios se asocian a menudo
con hombres importantes que están
junto a ellas si, de hecho, existen
esos hombres en sus vidas. Lo
llamativo es que el nombre de María
Magdalena se suele unir a los de
otras mujeres cuyas vidas están
relacionadas con hombres conocidos,
como "María (la Madre) de Jesús" y
"María, mujer de Cleofás" (Juan 19,
25) y "Juana, la mujer de Cusa"
(Lucas 8,3). Pero lo que destaca en
María Magdalena es que, cada vez que
se menciona su nombre, se suele
identificar con su lugar de
nacimiento, Magdala, pero nunca con
un hombre. (...) Este pequeño
detalle lo dice todo. Indica que
María Magdalena no estuvo casada, y
mucho menos casada con Jesucristo.
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(1) De esta misma autora es
"Descodificando a María Magdalena.
Verdad, leyendas y mentiras",
publicado en Ediciones Palabra.