"Vivir la Santa Misa" es el título del último libro publicado por el Prelado del Opus Dei. En él se toman como pauta las directrices que Benedicto XVI da sobre la Liturgia en su Exhortación apostólica "Sacramentum caritatis", (22-11-2007):
Refiriendose a la explicación del significado y riqueza de los ritos litúrgicos del Santo Sacrificio, el mismo documento señala tres principios que han de tenerse siempre en cuenta:
a) interpretar los ritos a la luz de los acontecimientos salvíficos,según la Tradición viva de la Iglesia. «Efectivamente, la celebración de la Eucaristía, en su infinita riqueza, contiene continuas referencias a la historia de la salvación. En Cristo crucificado y resucitado podemos celebrar verdaderamente el centro que recapitula toda la realidad (cfr. Ef 1, 10). Desde el principio, la comunidad cristiana ha leído los acontecimientos de la vida de Jesús, y en particular el misterio pascual, en relación con todo el itinerario veterotestamentario»[5];
b) introducir a los fieles en el significado de los signos contenidos en los ritos. «Este cometido es particularmente urgente en una época como la actual, tan imbuida por la tecnología, en la cual se corre el riesgo de perder la capacidad perceptiva de los signos y símbolos. Más que informar, la catequesis mistagógica debe despertar y educar la sensibilidad de los fieles ante el lenguaje de los signos y gestos que, unidos a la palabra, constituyen el rito»[6];
c) ensenar el significado de los ritos en relación con la conducta cristiana. «En este sentido, el resultado final de la mistagogia es tomar conciencia de que la propia vida es transformada progresivamente por los santos misterios que se celebran. El objetivo de toda la educación cristiana, por otra parte, es formar al fiel como "hombre nuevo", con una fe adulta, que lo haga capaz de testimoniar en el propio ambiente la esperanza cristiana que lo anima»[7].